Se reinstala en el país opción por energía nuclear

26 Septiembre, 2010 at 9:25 am


En Chile Renovables hemos sostenido en varias ocasiones que la conversa sobre la eventual incorporación a la matriz energética de la fuente nuclear debiera abordarse de un modo muy transparente.

En principio no nos oponemos a ella. Sí creemos que si la decisión va por adoptarla, se deben hacer bien las cosas desde un principio. Dicho de otro modo  no podríamos confiar el desarrollo de la energía nuclear a quienes le confíamos el desarrollo del TranSantiago por razones obvias.

Revista Capital da cuenta de los planes del gobierno al respecto. El gobierno reactivó la agenda nuclear. Chile comenzará a caminar hacia una política de nucleo-electricidad, lo que implica un largo recorrido, repleto de etapas y decisiones clave. Porque no bastan las ganas ni la necesidad. En materia nuclear, lo primero es contar con el beneplácito de la población, el marco regulatorio, una eficiente fiscalización, recursos humanos preparados y un montón de cosas más. Pero vamos por partes.

Report Capital , Sandra Burgos.

La opción de abastecer a Chile de energía nuclear vuelve a la carga y, en especial, tras la decisión del presidente Piñera de pedir a Suez Energy que desista de su central en Punta de Choros. El carbón, puesto en duda. Pero como el país crece al 7% –y en La Moneda tienen toda la esperanza de no bajar ese ritmo– hasta los dirigentes de la CPC aprovecharon de reinstalar la opción nuclear en su almuerzo con el mandatario.

No es que se esté tomando hoy la decisión, sino comenzando a construir el camino para que –de aquí a cinco u ocho años– el país esté en condiciones de optar entre construir una central nuclear, postergar la decisión o bien negarse, o congelar la idea.

En todo caso, no será la primera vez que Chile esté frente a esta definición. En 1979, el gobierno tenía en estudio un proyecto nuclear bastante avanzado, impulsado por Chilectra, Endesa y la Comisión Chilena de Energía Nuclear (Cchen), por entonces todas dependientes del Estado. Sebastián Bernstein, quien lideró los análisis, recuerda que la Comisión Nacional de Energía evaluó la posibilidad de instalar una central nuclear y tomó la decisión de congelar la propuesta e, incluso, se desmantelaron los equipos de estudio del proyecto.

Ahora la idea es ir piano-piano. Y para ello, se deben cumplir algunos pasos…

La institucionalidad por delante

El primer paso para que Chile se integre a las ligas de la núcleo-electricidad es la creación de una institucionalidad, un organismo regulador independiente. Eso implica, por ejemplo, que a partir de la Cchen se conforme un organismo regulador independiente, con recursos técnicos y humanos, capacitados en el exterior.

Provisoriamente se podría mantener este organismo regulador dentro de la Cchen, pero en algún momento se debe independizar porque será –ni más ni menos- el responsable de autorizar los proyectos nucleares e inspeccionar su construcción y operación. El gobierno también debe decidir si los estudios preliminares quedarán radicados en la propia Cchen o en una comisión ad hoc.


La demanda por núcleo-expertos

Según el informe elaborado por el ex ministro de Energía Marcelo Tokman: Núcleo-electricidad en Chile: posibilidades, brechas y desafíos, la opción nuclear implica un gran desafío en términos de recursos humanos. Esto no sólo se traduce en contar con gente capacitada para operar una central nuclear, sino también con expertos que participen en el órgano que regulará el tema, así como en un comité de alto nivel que asesore al gobierno.


A regular se ha dicho

Se debe adaptar una ley para reactores de potencia, seguramente en línea con lo que ya plantean los protocolos internacionales. Los expertos recomiendan adaptar una ley nuclear especialmente para reactores de potencia, ya que en este momento tenemos sólo reactores de investigación. Se deben, además, asignar responsabilidades, para tener claro cuáles serán los deberes y obligaciones del Estado, de los productores de energía nuclear, de las empresas que desarrollan esta energía, de los consumidores, del público, de la gente que rodea las centrales, etc. A eso se debe sumar toda la regulación que tiene que ver con la seguridad nuclear.


Evangelización nuclear

No puede desarrollarse la energía nuclear en contra de la opinión pública; por lo mismo, si se quiere avanzar en su introducción es clave la evangelización sobre sus ventajas, riesgos y oportunidades. Desde las escuelas hasta los centros de estudio. Formar una opinión pública favorable puede resultar una tarea titánica, como bien lo saben en Austria, donde en los años 70 se debió abortar la construcción de una planta ante las protestas de la población.


¿Dónde instalarla?

¿Quién quisiera ser vecino de una central nuclear? No se saca nada con que la opinión pública se pronuncie a favor de la construcción de una central nuclear bajo la condición de que se emplace muy lejos de sus centros poblados. En alguna parte se tiene que instalar, por lo cual se requiere identificar los sitios apropiados. No son muchos, porque necesitan una serie de condiciones, como estar a la orilla del mar por su exigencia de enfriamiento, contar con fundaciones apropiadas, alturas que protejan a la central de maremotos, análisis geológico y sísmico, etc.


Hágalo usted mismo

En general, los expertos concuerdan en que es el sector privado el encargado de llevar adelante un proyecto de inversión de esta naturaleza. Pero el Estado debe aportar lo suyo, como la cuestión de los terrenos. También se hace referencia a su aporte en materias como la contratación de seguros. Sume a ello la necesidad de definir la forma en que se ofrecerá la energía al sistema, su transporte, distribución e inserción en un modelo que privilegie las alternativas más baratas de producción.


Elija una tecnología

Completados estos pasos, viene otro muy importante antes de tomar la decisión de construir o no una central nuclear: la selección de la tecnología. Se trata de una definición tanto empresarial como estratégica y los proveedores se han encargado de iniciar desde ya sus acciones de lobby.


Post producción

Una vez que se hayan cumplido todas estas etapas, recién estaremos en la etapa de definición clave: levantar o no una central nuclear. Según los cálculos de expertos, esto debería ocurrir entre 2015 y 2016. Tras ello vendría la construcción de un reactor, lo cual trae aparejado otros temas como: supervisión de la construcción, preparación de personal para su manejo y la definición de qué se hará con los residuos radioactivos. Aquí habrá que optar por dos alternativas: que el mismo proveedor se lleve los residuos o bien que el combustible irradiado se guarde en un depósito cerca de la central.

Así las cosas, el impulso de la agenda de energía nuclear del gobierno no es más que el puntapié inicial para un largo camino; al menos, si de grandes o medianas centrales se trata.

ENERGIA NUCLEAR EN EL MUNDO

Existen 436 reactores nucleares en operación a nivel mundial, productores del 17% de la electricidad global.

• Este año se sumaron en construcción cerca de 56 nuevas unidades en países como China, India, Bulgaria, Japón, Rusia, Corea del Sur, Finlandia y Francia.

• A los reactores en construcción se deben agregar los proyectos, que ascienden a 200.

• El país que más emplea este tipo de energía es Francia, con un 78% de su electricidad de origen nuclear. Hoy, los galos construyen un reactor nuclear de nueva generación (EPR) y acaban de anunciar la construcción de otro en 2012.

• Otros países que han reactivado la construcción de centrales nucleares son Finlandia y Reino Unido. Italia y Polonia, que no tienen centrales nucleares, ya manifestaron su interés a raíz de los altos precios de la electricidad y de la excesiva dependencia del carbón. Suecia decidió eliminar la prohibición de construir nuevos reactores nucleares, acordada por referéndum en 1980.