Razones por las cuales el gobierno abandonó emblemático proyecto de 20% de energías renovables el año 2020

4 Octubre, 2012 at 11:41 am


Reproducimos esta columna de Sara Larraín respecto a u un tema muy relevante, pese a que ha pasado muy inadvertido, como lo es el anuncio por parte del gobierno en orden a que no va a cumplir con la meta autoimpuesta como un gran desafío que es la de alcanzar la meta un 20% de Energías Renovables no Convencionales el año 2020.

En lo que nos compete cree que se trata de un gran retroceso.

Sara Larraín

El tema de la energía tuvo un lugar muy destacado en la tercera cuenta pública al país del Presidente Sebastián Piñera. No obstante, no me explico por qué no cumplirá con su anuncio de alcanzar 20% de energias renovables no convencionales
el año 2020 -comprometido en su programa de gobierno y en el mensaje al país el 2010- ni tampoco entiendo las razones de volver a fundir en un solo ministerio las carteras de Minería y Energía.
Los anuncios energéticos de Piñera este año se iniciaron con la afirmación de que su gobierno ha “descartado planificar o construir plantas de energía nuclear” (lo que es absurdo pues solo le queda un año y medio de mandato) y contradictorio, pues
anuncia que “si avanzaremos en comprender mejor estas tecnologías y en capacitar a nuestros profesionales y técnicos”. Su posición así continua ambigua, ¿para qué desperdiciar recursos públicos si ha descartado esa opción energética?
Siguiendo con los aspectos más conflictivos del desarrollo eléctrico, el Presidente se refirió específicamente a las centrales de Aysén y la línea de transmisión desde Aysén a la Región Metropolitana, y afirmó que el gobierno ha escuchado
el profundo debate que cruza a la sociedad chilena al respecto. Razón por la cual anunció una discusión “para concordar una política de Estado, que norme y regule mejor temas como la construcción de mega líneas de transmisión, la interconexión
entre los sistemas eléctricos del norte grande y del centro sur, creando un Sistema Interconectado Nacional, incluyendo la posibilidad de una carretera eléctrica pública, de acceso abierto” para todos los generadores. Con ello Piñera respalda
el proyecto de Ley de fast track para concesiones eléctricas ingresado al Congreso a inicios de mayo, pero mantiene como solo una “posibilidad” la tan anunciada carretera eléctrica pública.


Con respecto a la matriz eléctrica, el mandatario destacó que, a pesar del potencial hidroeléctrico, en Chile se han aprobado “106 plantas termoeléctricas en los últimos 15 años, la mayoría de ellas a carbón o petróleo, con los mayores índices de contaminación y sin los debidos resguardos ambientales”, lo cual se evidencia en Ventanas y Mejillones. Dicho esto, afirmó con vehemencia que “no podemos renunciar a la energía térmica ni hidráulica”; pero al mismo tiempo expresó por milésima vez, su “firme prioridad por la eficiencia energética y la generación de energías limpias y renovables, como la energía del sol, el viento, las mareas y
la geotermia”. Afirmó tener “decenas de proyectos pilotos en desarrollo” (que nadie conoce) y anunció “un fondo de 85 millones de dólares para investigarlas y promoverlas”. Pero, relativizó la importancia de estas energías señalando que en Chile representan 3% de matriz, al igual que en Estados Unidos y otros países de la OCDE donde su participación es baja.

El presidente concluyó su alocución energética refiriéndose a otra de sus promesas incumplidas: “seguiremos avanzando decididamente en energías limpias y renovables para alcanzar la meta del 20 por ciento”. En circunstancias de que lo
único realizado por los 5 ministros de energía que han ocupado dicho gabinete durante los dos años de gobierno, ha sido obstaculizar la tramitación de la Ley que incrementa la meta de energías renovables no convencionales (ERNC) a 20% al año
2020, conocida como Ley 20/20.
Ese proyecto, que corresponde a una moción trasversal de los senadores Horvath, Gómez, Allende y Cantero y  fue aprobado por unanimidad en la Comisión de Energía y Minería del Senado y luego, también por unanimidad, en la Sala de la Cámara Alta, en enero de 2012, ya que da mayor seguridad e independencia al desarrollo eléctrico nacional, fomenta una matriz más limpia y diversificada, reduce drásticamente la contaminación local y la huella de carbono, ayudando a descarbonizar la economía nacional. Pero este proyecto, hoy en discusión en la Cámara, aun no tiene patrocinio del gobierno; que, por el contrario, lo ha
obstaculizado ordenando a sus parlamentarios que no lo pongan en discusión, o bloqueándolo directamente, como ocurrió con la introducción de la Ley sobre procedimiento para otorgar concesiones eléctricas, ingresado por La Moneda al día
siguiente de acordarse la discusión de la Ley 20/20.
-Incorpora una meta obligatoria de ERNC de 20% en la matriz al año 2020
-Incorpora la gradualidad de 2% anual entre 2014 y 2020, en el cumplimiento de
esta obligación conforme el siguiente cuadro:

-Se incorporan los sistemas medianos a la obligación de cumplir la meta (Aysén, Magallanes)
-Establece que al menos 50% de la obligación debe realizarse en  los sistemas interconectados SIC y SING.
-Establece que las multas por no cumplimiento no liberan del cumplimiento de la meta ERNC (hoy el pago de la multa libera el incumplimiento de la cuota)
-Establece  que todos  los contratos quedan afectos a la obligación de inyectar ERNC al año 2020.-Establece una facultad para que el Ministerio de Energía pueda efectuar procesos de licitación bianual para proyectos ERNC.

Con el objeto de probar los beneficios económicos de la Ley, el Senado durante la tramitación de la Ley efectuó un levantamiento de la demanda proyectada, los retiros afectos; y la generación ERNC disponible en la actualidad (sea instalada o en construcción). Asimismo, planteo dos escenarios, el “A” donde sólo se  obliga la cuota ERNC a los contratos que firmados desde el año 2007 (como establece la ley 20.257); y el “B” donde a partir del año 2020, todos los contratos entre clientes y generadores deben cumplir la cuota ERNC.

Los costos de desarrollo de las  fuentes ERNC competitivas proyectados por el Senado serían los siguientes:

De las cuatro tecnologías estudiadas la mini hidráulica, la geotérmica y la eólica se estimaron como competitivas, mientras que los costos de las plantas solares se evaluaron por  sobre los precios de mercado.

Para dar cumplimiento a las metas del nuevo Proyecto de Ley, se requeriría incorporar en la matriz al año 2020, entre 3.720 MW  (si se refiere a los contratos desde el año 2007) y 4.420 MW  de generación ERNC, si se obliga a todos los contratos. Esto se proyectó en el siguiente esquema de generación por tecnología, en el cual dominan la energia eólica y mini hidráulica.

También se calculó que dicha incorporación de proyectos ERNC requiere incluir capacidad de respaldo para plantas solares y eólicas, la cual se calculo entre 570 MW y 740 MW aprox, la cual se realizaría con plantas térmicas. Este plan de obras proyectado por el Senado, sobre la base del Plan de Obras de octubre de 2011, ayuda a desplazar generación a carbón por el equivalente a potencia instalada entre 840 MW y 890 MW, reduciéndose con ello sustancialmente la dependencia energética, la contaminación local y las emisiones de gases de invernadero.

¿Cuanto Cuesta?
 
Los cálculos realizados en base a la matriz ERNC propuesta por el estudio del Senado muestran un impacto insignificante de entre -1,4% y + 0,1% en los costos en el SIC y un costo bajo de 3,4 en el SING.

Teniendo en cuenta lo anterior, y considerando ambos sistemas, el impacto del proyecto de ley se asocia a una variación entre -0,3% y +0,6% del total aproximadamente. Es decir, el costo asociado esperado en los escenarios con proyecto de ley se encuentran en torno a 106 y 225 millones de dólares, en los escenarios A y B respectivamente.
Todas estas proyecciones muestran la tremenda conveniencia para el país de adoptar una Ley que  acelere la introducción de las ERNC en la matriz eléctrica.

En conclusión, la matriz con 20% de fuentes ERNC proyectada por la comisión de Energía y Minería del Senado, muestra un impacto “neutral” en los costos para los consumidores del SIC y del SING; ello sin contabilizar las ganancias que se lograrían  por menor contaminación (local y global), estabilidad de precios en el corto y largo plazo, y mayor seguridad e independencia de la matriz eléctrica. Por esta razón, es que el Congreso Nacional apoya la Ley 20/20.

La pregunta que queda entonces es ¿por qué al gobierno, los sectores que representa y las autoridades energéticas (venidas directamente de las empresas energéticas) no les conviene, ni patrocinan el proyecto? La respuesta es evidente: porque desplaza casi 900 MW de proyectos termoeléctricos a carbón ya informados por las empresas generadoras al gobierno, y porque además las nuevas tecnologías ERNC implican la entrada de nuevas empresas a la competencia del mercado eléctrico, lo que no le conviene a las tres que hoy dominan el sector. Es decir asistimos a un bloqueo de mercado para limpiar y diversificar nuestra  matriz, y el Presidente Piñera sigue escuchando a quienes desean mantener sus ganancias a costa del interés público que clama por cambios estructurales el desarrollo energético.

Finalmente, y para despejar toda duda de para donde va el futuro energético de Chile, el Presidente anuncio que va a enviar al Congreso “un proyecto de ley para fusionar los actuales ministerios de Minería y Energía”, retrocediendo a fojas cero los avances institucionales logrados en la ultima década. Signo claro de que el  oligopolio que domina el mercado eléctrico no desea autoridad energetica interviniendo en la materia.