Intensificar el uso de las energías renovables ayuda a contrarrestar efectos del cambio climático

6 Julio, 2017 at 5:57 pm


El cambio climático representa una amenaza a largo plazo global, ante el impacto catastrófico que tendría la aceleración de las tendencias de calentamiento global para millones de personas. Cada vez hay más evidencia del impacto de las altas temperaturas sobre la producción de alimentos, y la elevación del nivel del mar, que puede terminar inundando zonas que en la actualidad están habitadas. Los científicos atribuyen esas observaciones a una concentración creciente de gases de efecto invernadero (GHG) en la atmósfera.

Estos conceptos forman parte de un estudio realizado por Banca Responsable, que estimamos interesante dar a conocer.

La industrialización y actividad humana han estado ligadas a este incremento neto de emisiones de GHG, como consecuencia de la actividad agrícola, la quema de combustibles fósiles y la deforestación. El principal contribuyente del aumento de esta concentración es el CO2, cuyas emisiones anuales han aumentado cerca de un 80% entre 1970 y 2004, año en el que representaban casi un 77% de las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la actividad humana.

 

Cada vez es más acuciante tomar medidas urgentes, como indica el último estudio del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), según el cual, la tendencia decreciente de emisiones de CO2 por unidad de energía suministrada, que tuvo lugar entre 1970 y el año 2000, se tornó positiva a partir de esta fecha. Según este Organismo de las Naciones Unidas, para mantener el incremento de la temperatura media a largo plazo entre los 2 y 2,4º C, será necesario reducir en al menos un 50% las emisiones de carbono globales entre el año 2000 y 2050. Y podría tener que ser más. Los costes serán sustanciales: la Agencia Internacional de la Energía calcula que un escenario de reducción de emisiones del 50% requerirá una inversión de 46 billones de dólares hasta 2050.

El papel de los Gobiernos a la hora de proporcionar planes estratégicos multilaterales es esencial, como consecuencia de la creciente demanda global de energía prevista por una clase media en auge en los mercados emergentes. La quema de combustibles fósiles para la generación de energía es la principal fuente de emisiones de CO2, y por eso, gobiernos y empresas privadas están centrando sus esfuerzos en incrementar el porcentaje de fuentes renovables en la generación de electricidad, preparándose para un futuro bajo en carbono. Y esta apuesta está empezando a ser decidida tanto en países desarrollados como emergentes.

El futuro de las energías renovables es prometedor. Según el informe especial sobre fuentes de energía renovable del IPCC de 2011, las renovables tienen un “enorme potencial mitigante de las emisiones GHG”. A pesar de los esfuerzos por parte de Estados Unidos y Europa por recuperarse de la actual crisis financiera, la inversión mundial en energías renovables ha continuado aumentando a medida que China ha entrado en la arena. El sector privado y las empresas energéticas no se han mantenido precisamente al margen, ayudadas por los estímulos que los gobiernos han ofrecido subsidios y fondos de estímulos.

BBVA apuesta de manera estratégica por la financiación y asesoramiento de operaciones de energías renovables, sector en el que es líder y donde sólo en 2010 ha financiado y asesorado la instalación de más de 4.500 MW; incrementando un 36% su inversión con respecto al año 2009.

En este proceso BBVA ha recibido los reconocimientos más prestigiosos del sector. En 2010 fue el asesor nº 1 del ranking global de Fusiones y Adquisiciones de Energías Renovables y recibió el premio de Bloomberg New Energy Finance por alcanzar la primera posición. Por su parte, la base de datos especializada Dealogic vuelve a destacar la fortaleza de BBVA en la financiación de proyectos de energías renovables en el primer semestre de 201. BBVA obtiene la segunda posición en este ranking, por su participación en la financiación de importantes proyectos en Europa, Asia y América. Por tipo de renovable, según la revista Infrastructure Journal, BBVA ocupa el tercer puesto global en energía eólica y lidera los rankings en energía termosolar y fotovoltaica.

Este artículo está incluido en el informe CDP Iberia Informe 2011. Pincha aquí para ver el informe completo.