Hidroaysén anuncia reactivación del megaproyecto

19 Febrero, 2013 at 12:10 pm


 

Enersis, controlado por Endesa, que posee el 51% del proyecto hidroeléctrico, anunció que “durante el 2013” se ingresará el estudio de impacto ambiental de la línea de transmisión. Un nuevo hito de la obra tras la retirada del mantel de Colbún.

Antes de iniciar sus obras, el proyecto Hidroaysén debe cumplir con varios requisitos. Uno de ellos -acaso el más importante, y que debía concretarse hace varios meses- es el permiso ambiental de la línea de transmisión que conectará, mediante un tendido de al menos 1.000 kilómetros vía corriente continua, una futura subestación cerca de Cochrane con el Sistema Interconectado Central (SIC), en un punto aún por definirse.

El problema es que para conseguir ese permiso hace falta toda la tramitación ambiental, que se anticipa será extensa (al igual que lo fue con las centrales, que ya fueron visadas por la autoridad), y aún más si todavía no comienza.

Si bien estaba todo listo para iniciarse el año pasado -la compañía incluso comenzó un trabajo de socialización del trazado en terreno- esta se postergó indefinidamente.

Eso, hasta ahora. En el marco del prospecto del aumento de capital de Enersis -el controlador de Endesa, que es a su vez el propietario del 51% de la sociedad Hidroaysén- anunció dentro de las características de sus principales proyectos en Chile y en América Latina que el ingreso del EIA de Hidroaysén ya tiene fecha: se hará durante 2013, en lo que marcará la reactivación de la iniciativa tras casi un año de espera.

“Durante 2011 y 2012, se han llevado a cabo obras para la preparación del estudio de impacto ambiental de la línea de alta tensión, en corriente continua, el que se espera será enviado para su procesamiento durante el año 2013”, explicó el holding energético en el citado documento.

La compañía publicó en su prospecto un detallado resumen del estado actual de la iniciativa, que una vez que se concrete aportará 2.750 MW al SIC, mediante cinco centrales de entre 360 MW y 770 MW de potencia instalada, todas ellas ubicadas en las cuencas de los ríos Baker y Pascua, en la Región de Aysén.

No es todo. De acuerdo con lo señalado por Enersis, todavía no se define el punto de conexión con el SIC del trazado de Hidroaysén, pues aunque se daba por descontado que sería al sur de Puerto Montt, la empresa da a entender que vuelve a ser opción la conexión en las cercanías de Santiago, en el punto norte de la zona central del sistema eléctrico.

“La conexión al SIC consiste en una línea de transmisión de alto voltaje, en corriente continua de 500 kV, cuya longitud dependerá del punto de inyección de la energía: si es en la parte más al norte de la zona central del SIC, 1.912 kilómetros, o si es en la parte más al sur, 1.000 km”, explicó Enersis.

El 9 de mayo de 2011, las autoridades ambientales aprobaron el estudio de impacto ambiental presentado por el proyecto Hidroaysén, aunque está pendiente el pronunciamiento del Comité de Ministros sobre unas reclamaciones de terceros para impedir su concreción, lo que debería ocurrir en las próximas semanas.

VISIONES OPUESTAS

El otro socio en el complejo energético, la generadora Colbún, tiene una opinión diferente.

La empresa, la segunda mayor productora de electricidad en el SIC -precisamente tras Endesa-, ha sido mucho más cauta que su socia y, sobre todo, crítica del escenario actual para el desarrollo de centrales de tal magnitud, dadas las dificultades legales y a nivel de opinión pública que se han generado, y en particular a la falta de una política país sobre el desarrollo energético nacional.

Esta mayor cautela quedó de manifiesto en la recomendación hecha el 30 de mayo pasado por el directorio de Colbún a la mesa de Hidroaysén de no perseverar en la línea por la falta de una “política nacional que cuente con amplio consenso y otorgue los lineamientos de la matriz energética que el país requiere”.

Según lo publicado en el análisis razonado de Colbún de 2012, la compañía ligada a la familia Matte mantiene su diagnóstico: “Colbún estima que no están dadas las condiciones para desarrollar proyectos energéticos de esta magnitud y complejidad”.

Fuente / Pulso