Menos descarbonización, amplio consenso en Chile

11 Diciembre, 2018 at 12:54 pm

La Comisión de Minería y Energía del Senado invitó este lunes al Coordinador Eléctrico Nacional (CEN), la Asociación de Energías Renovables (ACERA) y a la ONG Chile Sustentable, para presentar escenarios y propuestas de descarbonización en la matriz energética.

Ello en el marco del desarrollo de la Conferencia anual de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP24), que se desarrolla en Polonia, donde se impulsa limitar el aumento de la temperatura global a 1.5°C, lo cual requiere una reducción de un 45% de las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030, y llegar a ser ‘carbono neutral’ para el año 2050. Las estrategias de descarbonización a corto plazo desempeñan un papel clave en lo que respecta a la necesidad de una acción acelerada e inmediata para reducir emisiones, y además sirven como un vehículo para mejorar la ambición de las NDC actuales y futuras para permitir el logro del Acuerdo de París.

Respecto de la descarbonización en Chile, el director ejecutivo del CEN, Ernesto Hüber, junto al gerente de planificación Juan Carlos Araneda, presentaron un estudio prospectivo que contempla el cierre de las termoeléctricas a carbón entre los años 2021 y 2038, y el reemplazo de los 5.000 MW de generación a carbón por nuevas centrales de energías renovables, principalmente solar y eólica, manteniendo las condiciones de seguridad y calidad del suministro eléctrico.

Esta transición implica para el sistema eléctrico, un aumento en los costos de inversión de generación; pero al mismo tiempo una disminución de los costos de operación en las centrales en base a energías renovables. Los técnicos del CEN aclararon que el cierre de las termoeléctricas a carbón no implicará un aumento en los costos marginales de la energía.

Los directivos de ACERA, Carlos Finat y Darío Morales, por su parte coincidieron en la oportunidad que tiene Chile de descarbonizar la matriz eléctrica y destacaron que el ingreso de mayor cantidad de generación renovable abarataría los costos de la energía; no obstante, llamó a corregir el ‘Impuesto Verde’ vigente en el país, dado que la Reforma Tributaria de 2014 (Ley 20.780, artículo 8) no consideró el impuesto dentro del costo variable de la energía. En consecuencia este impuesto no es pagado por las energías sucias como el carbón, sino por todas las generadoras del sistema eléctrico. Como consecuencia, el año 2017, las empresas de energía renovables tuvieron que pagar 5.000 millones de impuesto verde, aunque no emiten contaminantes.

Finalmente, la directora de Chile Sustentable, Sara Larraín, señaló que Chile tiene la oportunidad de ser un líder mundial realizando una descarbonización acelerada de la matriz eléctrica, y que esta decisión debe ser pública, es decir; del gobierno, el parlamento y la ciudadanía, y no dejarla al arbitrio y voluntad del sector privado.

Señaló además que el escenario de descarbonización, con seguridad y calidad del servicio, presentado por el CEN es auspicioso pero muy lento, destacando que el cronograma de cierre de las termoeléctricas a carbón en Chile debiera iniciarse en 2019, ya que ENGIE cerrará las plantas Tocopilla 12 y 13 en la región de Antofagasta en abril próximo. Larraín concluyó que el cierre o reconversión de todas las carboneras debería quedar completado el año 2030, tal como han comprometido otros países de América Latina como México y Costa Rica. Ello es posible por el tremendo potencial de energías renovables que tiene Chile, pero además por la urgencia que tiene el país de cumplir los Planes de Descontaminación en las comunas donde se localizan las carboneras.

Fuente: El Ciudadano