Biocombustibles o alimentos, se reaviva el dilema

13 Mayo, 2009 at 8:01 am


La polémica se arrastra por años y nada indica que vaya a detenerse. El desvío de las hectáreas destinadas a la producción de alimentos para el cultivo de biocombustibles ha llevado a que algunos expertos sostengan que el dilema sea comida o automóviles.

En el Siglo de Torreón  se  explica bien este último.

“El asunto se sublima a niveles de gran complejidad económica y social. Se abre una caja de Pandora de interminables discusiones e intereses de todo tipo. Requiere soluciones prácticas de aplicación inmediata antes de que se vuelva definitivamente inmanejable. Y todo se complica aún más al involucrarse el cambio climático mundial y la presión inflacionaria.

Ya desde antes de la repentina alza en los precios de los cereales, 100% en el trigo, 75% en arroz y soya y 30% en el maíz, desde el año pasado se denunciaba la problemática disyuntiva aunque muchos preferían culpar la carestía de alimentos a la nueva demanda de las crecientes clases medias de India y China”. Si desea leer post completo, mousee aquí.

Por otra parte sectores aducen que los biocarburantes sufren una campaña de desprestigio infundada.

Anotación del portal español Público 

 

 

La industria de los biocarburantes ha sido acusada en los últimos años de prácticamente todos los males del planeta. Según algunos estudios, los biocombustibles son los culpables de la subida del precio del pan y de la cerveza, de la deforestación de las selvas tropicales, de agravar el calentamiento global e, incluso, de provocar explosivos enfrentamientos sociales.

 

Ahora, el sector se enfrenta a una nueva imputación. Un equipo de la Universidad de California ha comparado la eficiencia del bioetanol con la de la bioelectricidad, y los resultados son sorprendentes. Un vehículo alimentado con el etanol destilado de una hectárea de maíz es capaz de recorrer unos 32.000 kilómetros. El mismo vehículo cargado con la electricidad generada al quemar la cosecha de esa misma hectárea puede transitar casi 60.000 kilómetros.

El maíz convertido en electricidad permite recorrer un 87% más de kilómetros por hectárea estrujada. Además, señala el estudio, publicado hoy en Science, la reducción de las emisiones de CO2 es un 108% superior respecto a la conseguida con el bioetanol.

“Una falsa dicotomía”

Las conclusiones del estudio parecen desacreditar la nueva directiva europea de energías renovables, a punto de entrar en vigor. El objetivo de la UE para 2020 es sustituir el 10% de los gasóleos y gasolinas utilizados por carburantes renovables: hidrógeno y electricidad, pero, sobre todo, biocarburantes.

Y, si el objetivo se demuestra equivocado, España será el país más afectado, al ser el principal productor de bioetanol en Europa. Las cuatro plantas de producción españolas produjeron en 2008 más de 273.000 toneladas de este biocombustible.

El director de la sección de biocarburantes de la Asociación de Productores de Energías Renovables, Manuel Bustos, cree que el estudio es “maniqueo y erróneo”, porque plantea “una falsa dicotomía”. Además, critica, sus conclusiones no son definitivas. Como admite el principal autor del trabajo, Elliott Campbell, no han tenido en cuenta factores muy importantes, como el consumo de agua, la contaminación de cada tipo de fábrica y el coste económico de cada modelo.

La única alternativa al crudo

“La dicotomía es falsa, porque el bioetanol ya está en el mercado, con costes razonables, y aprovecha el sistema de distribución de los combustibles fósiles. Sin embargo, los coches eléctricos no están en el mercado ni lo estarán a corto plazo a un precio asumible”, argumenta.

A su juicio, revisar los objetivos de la nueva directiva europea en función de este estudio sería “un salto al vacío, porque a día de hoy la única alternativa viable técnica y comercialmente al petróleo son los biocombustibles”.