Archivo del 31 de mayo de 2011
Abastecer mercado eléctrico argentino sería el objetivo de nuevas centrales a carbón en el norte chileno
En Argentina dan cuenta que comprarán energía en el norte chileno.
Después de años de ser su provedor, nuestro país se convertiría en importador de gas chileno para cubrir los picos de demanda. Ahora también se evalúa utilizar electricidad del vecino país. Se trata de un sistema de “intercambios” que se estudian entre los gobiernos.
El año pasado el Gobierno Nacional acordó con la administración del vecino país que aprovechará el GNL que regasifican sus 2 plantas (Quintero y Mejillones). Pero no sólo eso. Chile también proveera, presuntamente por pedido argentino, energía eléctrica para cubrir los picos de demanda.
Según publica este miércoles (20/4) el diario chileno La Tercera, la exportación de energía eléctrica chilena es una opción que comenzaron representantes de los gobiernos de Sebastián Piñera y Cristina Fernández.
En el verano, señala el períodico trasandino, la Argentina planteó a Chile la posibilidad de que le envíe energía eléctrica por el norte. “La idea es que Chile pueda ayudar a cubrir el déficit de energía que se genera en la época de verano, ante el mayor consumo de energía en la provincia de Buenos Aires”, indica La Tercera.
“Efectivamente, ha habido conversaciones y han sido al más alto nivel. Se ha hablado de interconexión y que, en los períodos en que en Argentina exista un peak -como son distintas las temporadas, ellos tienen mayor consumo en verano- y Chile tenga excedentes, los pueda pasar”, y viceversa, dijo el embajador chileno en Buenos Aires Adolfo Zaldívar.
De esta forma, se trataría de un ‘swap’ similar al acordado con Brasil, por el cual la Argentina devuelve la energía que inicialmente importó del vecino país. En el caso del gas chileno, el convenio impone un sistema parecido. En todos los casos, la energía se paga con energía.
En tanto, el diario explica que si bien hoy no existe una interconexión formal entre ambos sistemas eléctricos, la exportación de energía se puede hacer factible a través de una línea de transmisión de la empresa AES Gener, que está en el Sistema Interconectado del Norte Grande (Sing) de Chile y que llega hasta la Argentina.
Esa línea conecta al Sing con la central Salta -de la filial TermoAndes, de Gener-, que está en territorio transandino, pero abastece con su energía al norte de Chile. Sin embargo, señala, como Salta comenzará este año a inyectar energía sólo a Argentina, la línea de transmisión quedará libre. De ahí la idea de usar el tendido de 408 kilómetros, que tiene capacidad de 700 megawatts.
La oferta instalada en el norte grande es de 3.991 MW, mientras que la demanda llega a 1.988 MW. Hay una “holgura” -esto es disponibilidad de energía- que supera los 2.000 MW. A esto se suma que en los próximos meses entrarán en operación las centrales térmicas Andina y Hornitos, de GDF suez -150 megawatts cada una, informa La Tercera.
A propósito del día sin fumar, Mercado de la marihuana demanda 1% del consumo eléctrico en Usa
El tema de todo esto es la huella de carbono del cultivo de marihuana. Como en la mayoría de los países está prohibida, los fumadores habituales que no quieren tener problemas con narcotraficantes, sólo pueden producir la suya propia a escondidas, en pequeñas cajas con luces especiales que gastan cantidades ridículas de electricidad. La marihuana producida con éste método, es menos ecológica que la crecida al aire libre, y usa el 1% de toda la electricidad usada en Estados Unidos, lo que no es poco.

Primer parque eólico en fase comercial inauguran en Alemania
Lo dice la eléctrica alemana EnBW, propietaria de Baltic I, instalación a la que califica como el primer parque eólico marino puramente comercial (y no de demostración o de prototipos) de Alemania. A su inauguración ha asistido la canciller alemana, Angela Merkel.
Merkel ha presenciado la puesta en marcha de un total de 21 aerogeneradores Siemens de 2,3 MW (con un diámetro de rotor de 93 metros) a unos dieciséis kilómetros al norte de la costa de la península Darss-Zingst. Las máquinas está repartidas por una zona que alcanza los dieciséis kilómetros cuadrados.




