Cada gramo de coca producido genera 626 kilos de basura y contamina 200 litros de agua
Así de lapidarias son las cifras.
Por cada hectárea de coca plantada, tres de bosque son taladas.
Ante ello, original pero irrebatible fue la postura del presidente colombiano, Alvaro Uribe en Cop 15, Copenhague.
Sabido es que Colombia es uno de los mayores productores de cocaína del mundo. Lo que no se sabía claramente es que además de los daños sociales y de salud que el estigma de la droga provoca, también tiene efectos sobre el medio ambiente.
La fórmula parece tener lógica. Al menos, si es buena para las cuestiones ambientales, también puede ser útil para la lucha contra el narcotráfico y el consumo de drogas. Esa parece ser la idea de Colombia, el principal productor de cocaína en el mundo.
El presidente Álvaro Uribe se presentará en la Cumbre del Clima de la ONU, con la intención de reclamar a los gobiernos de países ricos la “responsabilidad compartida” frente a la destrucción del medio ambiente por parte de narcotraficantes. La producción de drogas sobre todo está dirigida a satisfacer la demanda de los habitantes de las naciones desarrolladas.
Uribe denunciará que en Colombia, que se ubica entre los diez primeros países del mundo con mayor biodiversidad, por cada hectárea de coca sembrada, tres hectáreas de bosque son taladas.
Esos fondos permitirían desarrollar un modelo económico que brinde un mejor ingreso de oportunidad a campesinos, particulares y comunidades organizadas por proteger aquellos recursos naturales que son patrimonio de los colombianos y de todo el mundo.
El principal problema que enfrentará Colombia, es que su propuesta llegará cuando ya una cantidad de países del mundo en desarrollo llegaron a la Cumbre de Copenhague dispuestos a a reclamar regalías a las naciones ricas y seguramente no habrá suficiente para todos.
El presidente Álvaro Uribe se presentará en la Cumbre del Clima de la ONU, con la intención de reclamar a los gobiernos de países ricos la “responsabilidad compartida” frente a la destrucción del medio ambiente por parte de narcotraficantes. La producción de drogas sobre todo está dirigida a satisfacer la demanda de los habitantes de las naciones desarrolladas.
Uribe denunciará que en Colombia, que se ubica entre los diez primeros países del mundo con mayor biodiversidad, por cada hectárea de coca sembrada, tres hectáreas de bosque son taladas.
Esos fondos permitirían desarrollar un modelo económico que brinde un mejor ingreso de oportunidad a campesinos, particulares y comunidades organizadas por proteger aquellos recursos naturales que son patrimonio de los colombianos y de todo el mundo.
El principal problema que enfrentará Colombia, es que su propuesta llegará cuando ya una cantidad de países del mundo en desarrollo llegaron a la Cumbre de Copenhague dispuestos a a reclamar regalías a las naciones ricas y seguramente no habrá suficiente para todos.
El presidente Álvaro Uribe se presentará en la Cumbre del Clima de la ONU, con la intención de reclamar a los gobiernos de países ricos la “responsabilidad compartida” frente a la destrucción del medio ambiente por parte de narcotraficantes. La producción de drogas sobre todo está dirigida a satisfacer la demanda de los habitantes de las naciones desarrolladas.
Uribe denunciará que en Colombia, que se ubica entre los diez primeros países del mundo con mayor biodiversidad, por cada hectárea de coca sembrada, tres hectáreas de bosque son taladas.
Esos fondos permitirían desarrollar un modelo económico que brinde un mejor ingreso de oportunidad a campesinos, particulares y comunidades organizadas por proteger aquellos recursos naturales que son patrimonio de los colombianos y de todo el mundo.
El principal problema que enfrentará Colombia, es que su propuesta llega cuando ya una cantidad de países del mundo en desarrollo llegaron a la Cumbre de Copenhague dispuestos a a reclamar regalías a las naciones ricas y seguramente no habrá suficiente para todos.
Uribe denunció que en Colombia, que se ubica entre los diez primeros países del mundo con mayor biodiversidad, por cada hectárea de coca sembrada, tres hectáreas de bosque son taladas.
Esos fondos permitirían desarrollar un modelo económico que brinde un mejor ingreso de oportunidad a campesinos, particulares y comunidades organizadas por proteger aquellos recursos naturales que son patrimonio de los colombianos y de todo el mundo.
El principal problema que enfrentará Colombia, es que su propuesta llegará cuando ya una cantidad de países del mundo en desarrollo llegaron a la Cumbre de Copenhague dispuestos a a reclamar regalías a las naciones ricas y seguramente no habrá suficiente para todos.
Narcotráfico el mayor depredador
En su discurso ante la Asamblea, el presidente colombiano recordó que el narcotráfico es el mayor depredador de la selva y expuso el ejemplo del programa colombiano Familias Guardabosques, que en su país remunera a los campesinos por proteger la selva.
“El programa de Familias Guardabosques, supervisado por Naciones Unidas, y que financia que Colombia, busca proteger la selva y dar a las comunidades un ingreso que evite la deforestación tanto donde la selva se remplaza por drogas ilícitas como donde se sustituye por la agricultura comercial” precisó el mandatario.
Agregó que a la fecha Colombia invirtió más de 400 millones de dólares en este programa y ha protegido 90 mil familias rurales contra la tentación de las drogas ilícitas”.
Además de todos los problemas politicos, economicos, sociales, legales y de salud que causa la producción de cocaina hay que sumarle los grandes daños medio ambientales que provoca esta actividad ilegal y es que cada gramo de cocaína que se produce en los laboratorios clandestinos de la selva colombiana genera 626 kilos de basura y contamina 200 litros de agua.
De ahí que el aumento de la demanda de cocaína por parte de Gran Bretaña o España , países que exhiben un mayor crecimiento del consumo, tiene una gran incidencia en la destrucción del ecosistema.
Fuente Investigación propia






