Energía nuclear, ¿ se acaba el uranio?
Mientras Chile y otros países del continente evalúan la opción nuclear, Ver aquí, surgen voces anunciando que el combustible que alimenta este tipo de centrales se agota.
Así de demoledor es el informe redactado por Michael Dittmar, físico nuclear que trabaja para el CERN, que puede leerse pulsando sobre este enlace (PDF en inglés).
La escasez del uranio es un problema del que ya he hablado con anterioridad ; de hecho, hace solo unos días hablaba sobre el interés de la industria nuclear en la renovación del tratado de desarme, ya que el 45% del combustible nuclear que se consume en Estados Unidos proviene del desmantelamiento de armas nucleares rusas. El tratado actual expira en el año 2013 y si no se renueva la industria se puede enfrentar a un grave problema de desabastecimiento.
El informe de Dittmar ahonda en este problema, aportando datos muy interesantes:
- La minería solo es capaz de cubrir el 60% de la demanda; anualmente se extraen unas 40000 toneladas de uranio, pero se tendrían que extraer unas 67000 para poder cubrir el total de la demanda
- El 40% que no logra cubrir la minería se cubre con fuentes secundarias, como el reprocesamiento de los residuos y el desmantelamiento de armas nucleares.
- Las reservas probadas viables (el uranio que puede extraerse por un coste inferior a 130 dólares el kilo) se calculan en unas 3,3 millones de toneladas, lo que daría para unos 50 años al ritmo de consumo actual.
- La industria nuclear está buscando nuevas minas que abrir a la explotación, pero hasta el momento no se está encontrando nada aprovechable.
- A pesar de los esfuerzos de la industria, la producción de uranio está disminuyendo; así, en el año 2005 se extrajeron 41702 toneladas de uranio, pero en el 2006 la cifra fue de 39429 toneladas.
- Sin embargo, cada año se ponen en marcha tres o cuatro nuevas centrales, con el consiguiente aumento en la demanda.
Es decir, que la situación que describe Dittmar es que un aumento sostenido en la demanda que no viene acompañado por un aumento en la producción; el investigador apoya esta afirmación con el siguiente gráfico:

La línea de puntos representa el consumo de uranio y la línea continua la producción.
Del informe de Dittmar se desprende que la producción de uranio ya ha cruzado su pico de Hubbert, por lo que podemos esperar que continuará disminuyendo hasta que no queden yacimientos aprovechables; es cierto que el desmantelamiento de los arsenales nucleares podrá cubrir la diferencia entre la oferta y la demanda, pero, ¿Durante cuanto tiempo? En cualquier caso, este es el único punto positivo de toda esta historia; la presión de la industria para conseguir uranio está haciendo desaparecer el fantasma de las armas atómicas.






