“No hacer nada para reducir co2 es un crimen”
Las Maldivas comprenden un grupo de alrededor de 1.900 islas en el océano Índico. Probablemente sus primeros pobladores procedieron del sur de la India y fueron hablantes indo-europeos de Sri Lanka, durante los siglos IV a. C. y V a. C. En el siglo XII, llegaron a las islas navegantes desde África del este y países arábigos. En la actualidad, la identidad étinca de las Maldivas es una conjunción de esas culturas, reforzada por la religión y el idioma. Originariamente budistas, los cingaleses fueron convertidos al sunismo a mediados del siglo XII. El Islam es la religión oficial.
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Hoy hace noticia por las quemantes declaraciones de su presidente, Mohamed Nasheed , respecto a la necesidad de adoptar medidas frente al cambio climático. Y tiene razón para estar preocupado, si se considera que de seguir subiendo el nivel del mar, las islas que componen este estado quedarán bajo las aguas.
El joven líder, de 42 años, acudirá a la cumbre sobre cambio climático de Copenhague para tratar de dar voz a los países que forman una de las grandes contradicciones del calentamiento global. Esto es, que las naciones menos contaminantes son las más amenazadas.
Pregunta.- ¿Cómo se siente al frente de un país que según las predicciones científicas quedará bajo el mar antes de que acabe el siglo (el 80% del territorio de las Maldivas se encuentra a menos de un metro de altura sobre el nivel del mar)?
Respuesta.- Si no tomamos medidas ahora, esa posibilidad es real. Hay que actuar hoy para asegurar el mañana. El cambio climático es un problema que está fuera del control de cualquier estado. Pero lo que sí podemos hacer es planear el futuro basándonos en el peor escenario y, por eso, mi Gobierno va a crear un fondo con dinero procedente del turismo para sufragar la posible evacuación de toda la población en caso de emergencia.
P.- Se refiere a su sorprendente iniciativa de comprar terrenos en Australia, Sri Lanka o la India para crear un nuevo hogar para sus compatriotas. ¿Es realmente la única solución?
R.- Ahora mismo estamos centrados en la adaptación. Una de las formas de adaptación es fortificar las islas con murallas como la que ya existe en Male (la capital del país está rodeada por un muro de entre dos y tres metros de altura). La posibilidad de adaptarse a la situación existe, pero hay que pensar en otras por si todo falla.
“Lo dediqué a pensar en los problemas de mi país y en cómo solucionarlos”,
P.- La gente no ha acogido bien la idea. Sienten un apego natural por la tierra donde nacieron y dicen que no se marcharían.
R.- Las gentes de Maldivas vivían en otro lugar antes de emigrar aquí. De la misma forma, debemos estar abiertos a la posibilidad de volver a emigrar si este lugar se hace inhabitable. El hogar, en definitiva, es una creación de la imaginación. Nadie sabe qué está pasando con el clima. Sabemos que está cambiando, que el nivel del mar está subiendo y que los vientos no vienen cuando solían y lo hacen de forma más fuerte, aumentando la erosión de nuestras costas. Le estamos pidiendo a la gente que se defienda de una percepción y que levanten protecciones contra un peligro que todavía no entendemos.
P.- ¿Teme que la actual crisis económica relegue la lucha contra el cambio climático a un segundo plano y los países más contaminantes pierdan su voluntad de comprometerse a reducir sus emisiones?
R.- Los [líderes] de países que hagan esto estarán cometiendo un crimen y deberían ser procesados. Sería una locura completa y total olvidarse de los problemas medioambientales a los que nos enfrentamos con la excusa de la crisis. ¡Un crimen contra los Derechos Humanos! Porque es a nosotros [los países pobres] a quienes se está dañando.
Anotación de Globedia…





