Calentamiento global, ¿ un mito?
Uff, hace algún tiempo se ha instalado una polémica respecto a si el calentamiento global es una estrategia de marketing destinada a que las oenegés obtengan presupuestos de los gobiernos para financiar sus campañas o si efectivamente estamos haciendo extremadamente mal las cosas en el planeta , en el ámbito industrial y estamos produciendo quiebres de carácter irreversibles.
Recientemente circula una publicación que apuesta por la tesis de que en realidad el calentamiento global es un mito, postura que no compartimos, pero que de todos modos damos a conocer.
!Mito 10: ¡Aquí hace calor! Cuando al cómico Henny Youngman le preguntaban: “¿Cómo está tu esposa?”, él siempre respondía: “¿En comparación con qué?”. Los más críticos adoptarían la misma respuesta en relación a la temperatura. Las temperaturas actuales son cálidas si las comparamos, por ejemplo, con las de la década de 1970, o con las de la Pequeña Edad de Hielo (desde aprox. 1200 a.C. hasta finales del siglo XIX), o a las de hace miles de años.Pero si seleccionamos otros puntos de partida y las comparamos, por ejemplo, con las temperaturas de la década de 1930 o con 1998, veríamos que, de hecho, son más frías, El enfriamiento dibuja una imagen mucho más aterradora, pues una nueva Edad de Hielo sería verdaderamente catastrófica, mientras que los periodos cálidos que ha vivido la historia siempre han supuesto prosperidad.
Mito 9: La década de 1990 fue la más cálida hasta la fecha. Esta afirmación, que tiene como objetivo a los perezosos intelectuales y a los que se asustan con facilidad, ignora diversos factores evidentes. Naturalmente, la expresión “hasta la fecha” hay que entenderla por “desde que desarrollamos mediciones de temperatura fiables”, lo que en general significa un periodo de tiempo muy corto. Además, en 2006, la National Academy of Sciences puso en evidencia esta afirmación. Más aún, antiguamente las estaciones meteorológicas rurales habían registrado temperaturas más cálidas después de décadas de crecimiento. La medición de “temperaturas medias globales” se vio afectada también cuando cientos de estaciones meteorológicas (muchas de ellas en la zona ártica de la Unión Soviética) quedaron desconectadas a principios de la década.
Mito 8: La ciencia lo ha establecido: el CO2 provoca el calentamiento global. Históricamente se sabe que el CO2 atmosférico aumenta después de la que se inicie el calentamiento, no antes. La iniciativa más común para esquivar un debate real sobre las causas del calentamiento global consiste en decir que el debate que ya se desarrolló en su día y se dio por cerrado con un “consenso”. De estar realmente cerrado, ¿por qué entonces los científicos no renuncian a los cinco mil millones de dólares que reciben anualmente del bolsillo de los contribuyentes y que se destinan a la investigación del clima? Los científicos llegaron a un acuerdo en muy pocas cosas y en apenas nada en lo que al calentamiento global provocado por el hombre se refiere. A saber, llegaron a un acuerdo en qué:
1. La temperatura global media actual es, probablemente, 0,6 grados más elevada que hace un siglo
2. Los niveles de CO2 han aumentado en torno al 30% en los últimos 200 años y,
3. El CO2 es un gas de efecto invernadero y, si todos los demás factores continuaran inalterables (y ha quedado demostrado que no es el caso), el aumento de los gases de efecto invernadero debería de tener un efecto de calentamiento
De todos modos, el “consenso” es un asunto de los políticos. Significa finalizar el debate para poder “seguir adelante” con cuestiones prácticas. Sin embargo, restringir el debate es intrínsecamente anticientífico.
Mito 7: El clima era estable hasta que llegó el hombre. Tragarse este embuste significa quemar prácticamente todos los textos existentes de ciencia e historia, igual que en épocas pasadas se quemaron “brujas” como venganza por los cambios de clima. La perfecta representación de este concepto es un gráfico que recuerda un palo de hockey y que ha quedado desacreditado y borrado del repertorio alarmista de las Naciones Unidas.
Mito 6: ¡Los glaciares se derriten! Por muy buena suerte que tengan, las cosas congeladas se derriten o, como mínimo, menguan cuando los periodos de enfriamiento llegan a su fin. Aún así, la retirada de los glaciares sobre la que tanto hemos leído es selectiva. Los glaciares también están avanzando, incluyendo algunos situados en lugares muy próximos a los que están retirándose. Si la retirada de los glaciares fuese una prueba del calentamiento global, el avance de los glaciares lo sería del enfriamiento global; es imposible que ambas cosas sean ciertas y, de hecho, ninguna de las dos lo es. Además, la retirada no parece estar siempre relacionada con el calentamiento. Por ejemplo, las cumbres nevadas del Kilimanjaro están retirándose, pese a las varias décadas de enfriamiento que vive Kenia y ello se debe a la utilización de la tierra que se hace ahora en la zona y a cambios en la humedad atmosférica.
Mito 5: El cambio climático está haciendo subir el nivel del mar. El nivel del mar sube en los periodos interglaciares, como el que vivimos en este momento. Al Gore extrapola y profetiza un Manhattan bajo las aguas. Incluso el distorsionado Panel sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) rechaza estas imparables afirmaciones al no encontrar un cambio estadístico significativo en el porcentaje de subida del pasado siglo. Es decir, el nivel del mar lleva mucho tiempo subiendo lenta y gradualmente; y ni la industria, ni el aumento de las temperaturas, ni el aumento de CO2 han afectado a ese crecimiento de forma relevante. Los pequeños países-islas que buscan bienestar y refugio para sus ciudadanos en, por ejemplo, las generosas Australia y Nueva Zelanda, no han visto subir el nivel del mar y, en algunos casos, incluso lo han visto bajar. El verdadero problema de estas sociedades es, normalmente, que su situación es desastrosa. Es frecuente que un país archipiélago dilapide el dinero para ejercer presión sobre la UE y obtener dinero para así construir complejos hoteleros en la costa y, al mismo tiempo, se dedique a pregonar que está inundándose y a punto de ser engullido por las aguas.
Mito 4: El cambio climático es la mayor amenaza para los pobres del mundo. El clima, o más exactamente, las condiciones meteorológicas, sigue siendo uno de los mayores retos de los países pobres. Pero el cambio climático no añade nada nuevo a la situación. El clima y las condiciones meteorológicas siempre han cambiado y siempre cambiarán. Y el hombre lo ha afrontado siempre mediante la adaptación y los avances tecnológicos… y también con las supersticiones que le han ayudado a buscar culpables. Las sociedades más avanzadas, o más ricas, han sido las que mejor se han adaptado. Siempre es preferible enfrentarse al mismo tipo de tormenta en Florida que en Bangladesh. Las instituciones, las infraestructuras y el acceso a la energía y no al racionamiento del consumo energético, son los factores básicos para gestionar un clima en cambio constante.
Mito 3: “Calentamiento global” equivale a tormentas más frecuentes y más fuertes. Una afirmación que ni siquiera apoya el IPCC. Las tormentas son cíclicas y, dicho esto, no son más frecuentes ni más fuertes que en el pasado. Por suerte para Al Gore, los periodistas pocas veces disponen de los datos reales.
Mito 2: Las propuestas sobre el “calentamiento global” tienen que ver con el medioambiente. Sólo si esto significa que empeorarían las cosas, dado que “más rico equivale a más sano y a más limpio”. Incluso aceptando el supuesto ecologista económico y alarmista subyacente, nadie se atreve a decir que el carísimo Protocolo de Kioto modificaría el clima de una forma que resultase detectable. Imagínese lo caro que debe de ser el pacto, tanto a nivel de costes económicos como humanos, para racionar de la forma severa que exigen los verdes el consumo de energía. En cambio, los proponentes admiten con franqueza su deseo de controlar el estilo de vida de los demás, las empresas que lo apoyan esperan sacar millones de dólares del tratado, y el comisionado de medioambiente europeo admitió que Kioto “tiene que ver con la competencia, con equilibrar el terreno de juego para los grandes negocios de todo el mundo” [sacándolos de apuros, por ejemplo].
Mito 1: Estados Unidos se ha quedado solo en cuanto a Kioto y al “calentamiento global”. Tonterías. Estados Unidos, junto con 155 países más (que representan la mayoría de la población mundial, actividad económica y crecimiento futuro) rechazan el plan de racionamiento de energía que impone el Protocolo de Kioto. Kioto es un tratado de Europa con una docena de países más, ninguno de los cuales está, de hecho, reduciendo sus emisiones. De un modo similar, las afirmaciones de que el presidente Bush ha hecho descarrilar algunos de los esfuerzos de Clinton-Gore por ratificar Kioto son falsas en todos los sentidos.
En ANGHARA…








HOLA
HASTA CUANDO QUIEREN SEGUIR CON ESTA MENTIRA DEL CALENTAMIENTO GLOBAL?
ACA TE MANDO UNOS DATITOS DE HACE UNOS DIAS PERO QUE NADIE COMENTA,Y SIGUEN CON ESTE ROBO,PRESIDDIDOS POR EL ESTAFADOR MAS GRANDE,AL GORE.LEE DETENDIDAMENTE Y ME CONTACTAS A MI MAIL,TENGO MAS DATOS DE ESTA ESTAFA DE LOS CALENTOLOGOS:
Esta semana saltaba a los medios de comunicación de todo el mundo un escándalo de enorme gravedad y que, sin embargo, ha sido silenciado por la mayoría de los medios del mundo.
Un pirata informático consiguió introducirse en los servidores de correo electrónico de uno de los principales centros de investigación británicos en el campo del cambio climático. Y ese pirata informático hizo públicos en Internet los mensajes intercambiados por los científicos de ese centro y de otros centros oficiales dedicados a difundir investigaciones catastrofistas sobre el calentamiento global.
De esos mensajes de correo se desprende que esos científicos partidarios de la teoría del cambio climático habían falseado datos de temperaturas para adecuarlos a sus fraudulentos modelos del clima; habían ocultado aquellos otros datos que cuestionaban sus teorías; habían presionado a revistas científicas para tratar de silenciar a los investigadores que cuestionaban el calentamiento global y habían obtenido suculentas sumas de dinero con sus truculentas divagaciones anticientíficas.
Aquellos de los oyentes que tengan más edad, probablemente recuerden cómo en la década de 1980 se difundieron teorías catastrofistas que afirmaban que la Humanidad se encaminaba hacia una nueva era glacial, con una bajada generalizada de las temperaturas. A principios de los 90, esas teorías catastrofistas habían sido sustituidas por otras, que afirmaban que a lo que nos encaminábamos era a una progresiva desertización del planeta. A finales de los 90, esa nueva estupidez fue sustituida por las amenazas del famoso “agujero de la capa de ozono”, que nos iba a tragar a todos y a matar de cáncer a media Humanidad.
Pero también esa teoría catastrofista se vino abajo, cuando ese temible agujero empezó a disminuir de tamaño, en contra de las predicciones de aquellos que sostenían que su aparición se debía a la utilización de aerosoles. Una agencia de la ONU llegó a la desvergüenza de falsificar datos sobre el tamaño del agujero de la capa de ozono, para tratar de convencer a la opinión pública de que seguía constituyendo un peligro. Pero la realidad terminó por imponerse: el agujero de la capa de ozono no era más que una estafa más.
Inmediatamente, los catastrofistas cambiaron de tema y comenzaron a difundir teorías acerca de un supuesto calentamiento global, provocado por las emisiones de CO2. Y de nuevo contagiaron su histeria anticientífica a la opinión pública. Pero esta vez los datos tardaron menos tiempo aún en desmentir a los estafadores, que se vieron obligados a reconocer que la temperatura global se ha estabilizado en los últimos años.
¿Creen ustedes que eso acabó con la estafa? De ninguna manera. Lo que los estafadores hicieron fue dejar de hablar de calentamiento global y empezar a dar la matraca con el concepto, mucho más difuso, de “cambio climático”.
Hay que reconocer que la jugada es inteligente, porque en lo de “cambio climático” cabe todo. ¿Que las temperaturas aumentan? Eso es porque hay cambio climático. ¿Que hace un frío que pela? Pues también se debe al cambio climático. ¿Se producen inundaciones? El responsable es el cambio climático. ¿Hay sequías prolongadas? Pues también. Hasta los terremotos se pueden achacar a algo tan difuso como el “cambio climático”. Todo vale, con tal de seguir estafando a los contribuyentes.
¿Pero es que acaso no existe cambio climático? ¡Pues claro que existe! La temperatura y el clima de nuestro planeta están cambiando de forma constante desde que la Tierra se formara, hace ahora 4.500 millones de años. Ha habido, y habrá en el futuro, épocas mucho más cálidas que la actual. Y también mucho más frías. Ha habido épocas mucho más húmedas y también mucho más secas. Y, evidentemente, la actividad humana nada tiene que ver con esos drásticos cambios de clima que la Tierra ha estado experimentado desde miles de millones de años antes de que existiera el hombre.
Las teorías sobre el cambio climático son una estafa anticientífica, que no tiene la más mínima apoyatura en los datos, ni en la realidad. Pero lo verdaderamente grave no es que se difundan teorías erróneas, sino que esas teorías sean utilizadas por instituciones y organizaciones sin escrúpulos para enriquecerse a costa de los contribuyentes.
Científicos charlatanes o ineptos los ha habido en todas las épocas, porque la posesión de un título universitario no aumenta la moralidad de una persona, ni es tampoco aval, necesariamente, de objetividad e inteligencia. El problema, en el caso del cambio climático, es que esos científicos charlatanes e ineptos, junto con ciertas organizaciones ecologistas y buena parte de una clase política corrupta o ignorante, han construido una estructura de captación de dinero público y una auténtica red mafiosa destinada a silenciar a los científicos honestos que se han atrevido a cuestionar las mentiras en las que se ha basado el catastrofismo del cambio climático.
La difusión de esos correos electrónicos interceptados por un pirata informático ha puesto de manifiesto la sordidez y la sensación de impunidad con que se mueven esos estafadores del catastrofismo, que llevan décadas amenazándonos con todos los males del Universo para que les dejemos seguir saqueando a placer las arcas públicas.
¿Será este escándalo la puntilla de esas teorías del cambio climático que han sustituido a las teorías del calentamiento global, que sustituyeron a su vez a las del agujero de la capa de ozono, que antes había sustituido a las anteriores memeces con las que nos amenazaban?
Muy posiblemente. Pero no se crean ustedes que nos vamos a librar de los estafadores del catastrofismo. Tengan por seguro que tardarán muy poco en difundir la siguiente mamarrachada para seguir robándonos a todos.
CHAU Y DISFRUTALO, QUE TENGO OTROS DATOS MAS CIENTIFICOS QUE TE DEJARAN CON LA BOCA ABIERTA.
NO LO OLVIDES MI MAIL: laverdadestaahiafuera@gmail.com
Si haces un seguimiento de Chile Renovables en los post relacionados te darás cuenta que hemos expuesto ambas posturas.
La idea es que este espacio sea de contribución y no de descalificación. Por cierto si dispones de más antecedentes, envíalos, puede ser como un post tuyo con tu propia firma.
La riqueza de esta comunidad está dada por los aportes de la comunidad de usuarios. Un espacio 2.0.
Saludos
HOLA
GRACIAS POR TU RESPUESTA, Y ENVIARE MAS INFORMACION CON DATOS ESTADISTICOS PARA DEMOSTRAR QUE LO DEL CO2 ES UNA MENTIRA, COMO QUE ENTRE LA DECADA DEL 40 Y EL 70 EL CO2 SUBIO Y LA TEMPERATURA BAJO,ES SOLO UN DATO Y YA ENVIARE MAS PARA DEMOSTRAR ESTA MENTIRA Y ROBO.