Archivo del 27 de noviembre de 2009
Pobladores de Coltauco la llevan con sus cocinas solares
Estas son noticias que nos da gusto contar.
Remitida por Rodrigo Valdovinos de Eco Maipo.-
Gracias al aporte de la Comisión Nacional de Energía CNE, la Ilustre Municipalidad de Coltauco y el aporte técnico de profesional de la Corporación EcoMaipo y EcoSolar; los habitantes que participaron de la capacitación en energía solar térmica, recibieron de manos de las autoridades presentes, la debida certificación.
Además se les hizo entrega en forma oficial los equipos (cocinas solares y deshidratarores solares), que ellos fabricaron con sus propias manos.
Cabe señalar que esta es la 2° etapa de una total de una total de tres para el proyecto “Plan de Energízación Solar de Coltauco”, que la CNE está desarrollando en la comuna, con el apoyo técnico de EcoSolar Energías Renovables, principalmente en la transferencia de conocimientos, tecnologías y procesos en ésta área.
Se debe destacar la participación en ese día de Rosa María Argomedo, Jefa del Programa de Electrificación Rural de CNE, María Cristina Ferrando Gerenta de EcoSolar ER, y del Alcalde de la comuna Rubén Jorquera.
Actualmente el proyecto se encuentra en la etapa de capacitación en sistemas de calentamiento de agua sanitaria, en donde se estan confeccionando 30 de estos sistemas para los hogares de los capacitados.
Expertos analizaron los desafíos energéticos para el Cono Sur
En Flacso…
En el marco de un Proyecto que desarrolla el Programa de Gerencia Social y Políticas Públicas y la colaboración de la Fundación Heinrich Böll Cono Sur, se realizó el pasado 23 de noviembre la primera mesa redonda “Los desafíos energéticos para el Cono Sur”.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del Director a.i. de FLACSO-Chile, José Jara, y del director de laFundación Heinrich Böll Cono Sur, Michael Kalverkamf; mientras que los panelistas fueron el abogado Andrés Romero y el ingeniero Roberto Román. A la actividad asistieron representantes del gobierno chileno, de organizaciones sociales, académicos y estudiantes de diversas universidades y centros de estudio.
Romero es director del Programa País de Eficiencia Energética de la Comisión Nacional de Energía, la cual promueve el desarrollo de medidas para el uso de energía más limpia y barata. En sus manos está la política e implementación de energía eficiente de Chile para la próxima década. Su liderazgo se nota en su capacidad de reunir equipos multidisciplinarios y aunar voluntades para generar una política a largo plazo. Antes asesoró al Ministerio de Salud en el diseño, tramitación y negociación legislativa y reglamentaria de la Reforma de la Salud. Posee un Master en Gestión de Servicios de Salud y Empresas Sanitarias por la Universidad Complutense de Madrid, España y también un Master en Gobernabilidad y Gestión Pública, otorgado por el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset, en el mismo país, además es abogado por la Universidad de Chile.
Román es ingeniero civil y académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Chile. Realizó estudios de especialización en energía solar en Argentina y Francia. Fue director de la International Solar Energy Society entre 1989 y 1992. Además es asociado del International Centre for Theoretical Physics de Trieste, Italia, investigador en el Proyecto de Nuevas Fuentes de Energía en el Programa de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo(CYTED) y actualmente realiza trabajos de investigación en lo referente a problemas de contaminación ambiental por fuentes vehiculares.
Durante las exposiciones, los panelistas concordaron en la urgencia de realizar acciones que, por una parte, reduzcan las emisiones de carbono y, por otra, impulsen un uso racional de la energía disponible, tanto eléctrica como térmica.
Desde la perspectiva de la crisis energética vivida por Chile en años recientes debido a la supresión del gas argentino, se recalcó durante la mesa redonda la importancia de impulsar acuerdos a nivel regional que permitan por la utilización de los recursos no renovables existentes de manera coordinada —en la perspectiva del desarrollo latinoamericano—y, además, la utilización racional de recursos en un contexto de sustentabilidad para el futuro de los países en la región.
Roberto Román explicó la manera en que nuestra dependencia de hidrocarburos en las matrices energéticas representan una debilidad frente a la disminución de la producción petrolera, indicando que el futuro energético debe estar enmarcado por el desarrollo e impulso de las energías renovables no convencionales; las que en un corto plazo serán absolutamente competitivas en los mercados nacionales.
El académico Andrés Romero remarcó que Chile requiere de un mayor número de profesionales, tanto técnicos como académicos, que sean capaces de impulsar el desarrollo de las renovables en el país, y también una planificación integrada de la matriz energética, refiriéndose al modelo utilizado en el Estado de California los Estados Unidos de Norteamérica.

En la conversación acordaron que la tarea de cooperación interregional sigue siendo un desafío y será una tarea que deberán abordar próximos gobiernos tanto en Chile como en el resto de los países de América Latina. Así también se llegó a una acuerdo unánime frente al marco referencial que significan el cambio climático y el calentamiento global; puesto que para la economía chilena, la huella de carbono de sus productos de exportación, será una variable no menos importante en tanto a la competividad futura, siendo una tarea-país el asegurar un desarrollo sustentable de su economía.
Acesol urge al gobierno que otorgue mayores incentivos al uso de las energías renovables
En la segunda versión de Expo Acesol, que hoy abrió sus puertas, el presidente de esta entidad, Roberto Voigt, se refirió a las oportunidades y tareas pendientes que tiene Chile para consolidar el desarrollo de la tecnología solar a nivel local. Al mismo tiempo reconoció un lento accionar por parte de la CNE en este tema.El fin principal de esta feria es masificar el uso de la energía solar, mostrando los distintos productos, tecnologías y usos que existen para esta fuente.
La idea es que en el futuro la instalación de un sistema solar en nuestras casas sea algo natural y que venga incorporado en la construcción de la misma.
¿Cuál que debería ser el próximo paso a dar para masificar estas tecnologías?
Son varios los pasos que debemos dar para tener un desarrollo exitoso en este tema. Un ejemplo son las normas para la fabricación de colectores y la certificación de calidad.
También tenemos las normas de instalación, a lo que se suma el desarrollo de capital humano capacitado para instalar y realizar la mantención de estos equipos.
A todo esto se debe agregar el financiamiento que debe estar al alcance de los usuarios, siendo lo ideal que sólo se les cobre por la energía utilizada y así masificarlo.
¿En cuánto tiempo podríamos ver una mayor madurez de la energía solar en Chile?
Creo que ya se están haciendo muchas cosas interesantes, como cursos de capacitación a cargo de instituciones como Inacap, la Universidad Católica y la CDT del Nodo Solar.
Respecto al financiamiento, está Corfo con ESCO que son compañías suministradoras de energía y bueno las Naciones Unidas que escogió a Chile junto a otros cinco países para realizar un programa de perfeccionamiento de sistemas solares.
¿Qué hay con las centrales generadoras que se han promocionado mucho en Chile, producto del gran potencial existente en el norte grande?
En lo que es generación eléctrica tenemos paneles fotovoltaicos y los colectores solares parabólicos que por medio de sales producen vapor. Lo bueno es que ambas tecnologías se están usando mucho en España con centrales a carbón, sirviendo de alternativa a la caldera y suministrando la energía durante el día.
Lamentablemente estas tecnologías siguen siendo muy caras, mucho más que generar con carbón.
Si el Gobierno impulsara esto podríamos bajar los costos, exportar estas tecnologías y al final lo caro no saldría caro, pero lamentablemente proyectos como la central solar que construirían este año en San Pedro de Atacama, se han dado de forma un poco lenta.
El presidente de la Asociación de Energías Renovables Alternativas (ACERA) cuestionó los avances realizados por el Gobierno en materia de Energías Renovables. ¿Qué opina usted al respecto?
Bueno siempre se puede hacer más.
Creo que hay un tema de recursos, por ejemplo en la CNE, la persona encargada de ese tema también tiene otras ocupaciones, por lo que no se le da la prioridad necesaria y en Acesol esperaríamos una mayor celeridad por parte del Gobierno en este tema.
La idea es que se siga trabajando en esta materia, se promuevan las energías renovables y que no se retroceda al discurso donde se dice que esto es sólo un tema económico.
Esperamos que en lugar de pensar tanto en instalar plantas nucleares se dedique más tiempo a instalar centrales solares.
¿En qué otras cosas está trabajando Acesol para promocionar la energía solar?
Bueno queremos crecer como asociación y tener un gerente técnico dedicado exclusivamente a la promoción de estas tecnologías y también estamos evaluando traer un experto en instalaciones solares, para que evalúe lo hecho hasta el momento y ayude a dar solución a los problemas que aparezcan.
Calentamiento global, ¿ un mito?
Uff, hace algún tiempo se ha instalado una polémica respecto a si el calentamiento global es una estrategia de marketing destinada a que las oenegés obtengan presupuestos de los gobiernos para financiar sus campañas o si efectivamente estamos haciendo extremadamente mal las cosas en el planeta , en el ámbito industrial y estamos produciendo quiebres de carácter irreversibles.
Recientemente circula una publicación que apuesta por la tesis de que en realidad el calentamiento global es un mito, postura que no compartimos, pero que de todos modos damos a conocer.
!Mito 10: ¡Aquí hace calor! Cuando al cómico Henny Youngman le preguntaban: “¿Cómo está tu esposa?”, él siempre respondía: “¿En comparación con qué?”. Los más críticos adoptarían la misma respuesta en relación a la temperatura. Las temperaturas actuales son cálidas si las comparamos, por ejemplo, con las de la década de 1970, o con las de la Pequeña Edad de Hielo (desde aprox. 1200 a.C. hasta finales del siglo XIX), o a las de hace miles de años.Pero si seleccionamos otros puntos de partida y las comparamos, por ejemplo, con las temperaturas de la década de 1930 o con 1998, veríamos que, de hecho, son más frías, El enfriamiento dibuja una imagen mucho más aterradora, pues una nueva Edad de Hielo sería verdaderamente catastrófica, mientras que los periodos cálidos que ha vivido la historia siempre han supuesto prosperidad.
Mito 9: La década de 1990 fue la más cálida hasta la fecha. Esta afirmación, que tiene como objetivo a los perezosos intelectuales y a los que se asustan con facilidad, ignora diversos factores evidentes. Naturalmente, la expresión “hasta la fecha” hay que entenderla por “desde que desarrollamos mediciones de temperatura fiables”, lo que en general significa un periodo de tiempo muy corto. Además, en 2006, la National Academy of Sciences puso en evidencia esta afirmación. Más aún, antiguamente las estaciones meteorológicas rurales habían registrado temperaturas más cálidas después de décadas de crecimiento. La medición de “temperaturas medias globales” se vio afectada también cuando cientos de estaciones meteorológicas (muchas de ellas en la zona ártica de la Unión Soviética) quedaron desconectadas a principios de la década.
Mito 8: La ciencia lo ha establecido: el CO2 provoca el calentamiento global. Históricamente se sabe que el CO2 atmosférico aumenta después de la que se inicie el calentamiento, no antes. La iniciativa más común para esquivar un debate real sobre las causas del calentamiento global consiste en decir que el debate que ya se desarrolló en su día y se dio por cerrado con un “consenso”. De estar realmente cerrado, ¿por qué entonces los científicos no renuncian a los cinco mil millones de dólares que reciben anualmente del bolsillo de los contribuyentes y que se destinan a la investigación del clima? Los científicos llegaron a un acuerdo en muy pocas cosas y en apenas nada en lo que al calentamiento global provocado por el hombre se refiere. A saber, llegaron a un acuerdo en qué:
1. La temperatura global media actual es, probablemente, 0,6 grados más elevada que hace un siglo
2. Los niveles de CO2 han aumentado en torno al 30% en los últimos 200 años y,
3. El CO2 es un gas de efecto invernadero y, si todos los demás factores continuaran inalterables (y ha quedado demostrado que no es el caso), el aumento de los gases de efecto invernadero debería de tener un efecto de calentamiento
De todos modos, el “consenso” es un asunto de los políticos. Significa finalizar el debate para poder “seguir adelante” con cuestiones prácticas. Sin embargo, restringir el debate es intrínsecamente anticientífico.
Mito 7: El clima era estable hasta que llegó el hombre. Tragarse este embuste significa quemar prácticamente todos los textos existentes de ciencia e historia, igual que en épocas pasadas se quemaron “brujas” como venganza por los cambios de clima. La perfecta representación de este concepto es un gráfico que recuerda un palo de hockey y que ha quedado desacreditado y borrado del repertorio alarmista de las Naciones Unidas.
Mito 6: ¡Los glaciares se derriten! Por muy buena suerte que tengan, las cosas congeladas se derriten o, como mínimo, menguan cuando los periodos de enfriamiento llegan a su fin. Aún así, la retirada de los glaciares sobre la que tanto hemos leído es selectiva. Los glaciares también están avanzando, incluyendo algunos situados en lugares muy próximos a los que están retirándose. Si la retirada de los glaciares fuese una prueba del calentamiento global, el avance de los glaciares lo sería del enfriamiento global; es imposible que ambas cosas sean ciertas y, de hecho, ninguna de las dos lo es. Además, la retirada no parece estar siempre relacionada con el calentamiento. Por ejemplo, las cumbres nevadas del Kilimanjaro están retirándose, pese a las varias décadas de enfriamiento que vive Kenia y ello se debe a la utilización de la tierra que se hace ahora en la zona y a cambios en la humedad atmosférica.
Mito 5: El cambio climático está haciendo subir el nivel del mar. El nivel del mar sube en los periodos interglaciares, como el que vivimos en este momento. Al Gore extrapola y profetiza un Manhattan bajo las aguas. Incluso el distorsionado Panel sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) rechaza estas imparables afirmaciones al no encontrar un cambio estadístico significativo en el porcentaje de subida del pasado siglo. Es decir, el nivel del mar lleva mucho tiempo subiendo lenta y gradualmente; y ni la industria, ni el aumento de las temperaturas, ni el aumento de CO2 han afectado a ese crecimiento de forma relevante. Los pequeños países-islas que buscan bienestar y refugio para sus ciudadanos en, por ejemplo, las generosas Australia y Nueva Zelanda, no han visto subir el nivel del mar y, en algunos casos, incluso lo han visto bajar. El verdadero problema de estas sociedades es, normalmente, que su situación es desastrosa. Es frecuente que un país archipiélago dilapide el dinero para ejercer presión sobre la UE y obtener dinero para así construir complejos hoteleros en la costa y, al mismo tiempo, se dedique a pregonar que está inundándose y a punto de ser engullido por las aguas.
Mito 4: El cambio climático es la mayor amenaza para los pobres del mundo. El clima, o más exactamente, las condiciones meteorológicas, sigue siendo uno de los mayores retos de los países pobres. Pero el cambio climático no añade nada nuevo a la situación. El clima y las condiciones meteorológicas siempre han cambiado y siempre cambiarán. Y el hombre lo ha afrontado siempre mediante la adaptación y los avances tecnológicos… y también con las supersticiones que le han ayudado a buscar culpables. Las sociedades más avanzadas, o más ricas, han sido las que mejor se han adaptado. Siempre es preferible enfrentarse al mismo tipo de tormenta en Florida que en Bangladesh. Las instituciones, las infraestructuras y el acceso a la energía y no al racionamiento del consumo energético, son los factores básicos para gestionar un clima en cambio constante.
Mito 3: “Calentamiento global” equivale a tormentas más frecuentes y más fuertes. Una afirmación que ni siquiera apoya el IPCC. Las tormentas son cíclicas y, dicho esto, no son más frecuentes ni más fuertes que en el pasado. Por suerte para Al Gore, los periodistas pocas veces disponen de los datos reales.
Mito 2: Las propuestas sobre el “calentamiento global” tienen que ver con el medioambiente. Sólo si esto significa que empeorarían las cosas, dado que “más rico equivale a más sano y a más limpio”. Incluso aceptando el supuesto ecologista económico y alarmista subyacente, nadie se atreve a decir que el carísimo Protocolo de Kioto modificaría el clima de una forma que resultase detectable. Imagínese lo caro que debe de ser el pacto, tanto a nivel de costes económicos como humanos, para racionar de la forma severa que exigen los verdes el consumo de energía. En cambio, los proponentes admiten con franqueza su deseo de controlar el estilo de vida de los demás, las empresas que lo apoyan esperan sacar millones de dólares del tratado, y el comisionado de medioambiente europeo admitió que Kioto “tiene que ver con la competencia, con equilibrar el terreno de juego para los grandes negocios de todo el mundo” [sacándolos de apuros, por ejemplo].
Mito 1: Estados Unidos se ha quedado solo en cuanto a Kioto y al “calentamiento global”. Tonterías. Estados Unidos, junto con 155 países más (que representan la mayoría de la población mundial, actividad económica y crecimiento futuro) rechazan el plan de racionamiento de energía que impone el Protocolo de Kioto. Kioto es un tratado de Europa con una docena de países más, ninguno de los cuales está, de hecho, reduciendo sus emisiones. De un modo similar, las afirmaciones de que el presidente Bush ha hecho descarrilar algunos de los esfuerzos de Clinton-Gore por ratificar Kioto son falsas en todos los sentidos.
En ANGHARA…








