Chile, país óptimo para producir Bonos de Carbono
Por Marco Brito
Como ya hemos visto en ediciones anteriores, hoy en día nos enfrentamos ante un escenario crítico de emisiones contaminantes y cambio climático a nivel global. Hemos visto también que existen recursos alternativos para la transformación y utilización de energía, de modo de no aumentar aún más los gases de efecto invernadero (GEI) en nuestra atmósfera.
Chile es un país de amplios y variados recursos naturales que desarrollados de modo sustentable, se presentan como una alternativa para, sino solucionar al menos, reducir los efectos de nuestro consumo energético. Esto incluso, no solo a nivel país sino a nivel global. Pero, ¿cómo podemos nosotros desde nuestro país contribuir a esta situación y poder financiarlo además? Existe un mecanismo para esto, que además de haber sido pensado para reducir las emisiones que están amenazando con cambiar el equilibrio natural de nuestro planeta y sus climas, son una excelente alternativa para lograr optar por un modelo de desarrollo menos contaminante que el utilizado anteriormente por países hoy ya desarrollados.
En 1997, el Protocolo de Kyoto sentó un precedente histórico para comenzar a reducir a nivel mundial las emisiones de GEI, mediante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. El protocolo estableció el compromiso de al menos 30 países industrializados para reducir sus emisiones de carbono entre los años 2008 y 2012 en un 5% en comparación a las emisiones registradas en 1990. Así, se podría evitar emitir unos 5.000 millones de toneladas de CO2 anuales o bien su equivalente en los otros GEI establecidos en Kyoto; a saber, metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbono (HFC), perfluorocarbono (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6). Chile firmó este protocolo en 1998, ratificándolo luego en 2002.
Los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) establecidos en el Protocolo de Kyoto están siendo ampliamente utilizados por países desarrollados para financiar proyectos de reducción de emisiones en países en vías de desarrollo. Los países inversores reciben a cambio bonos o emisiones certificadas de reducción de CO2 (Certified Emisión Reductions –CERs) que les permiten acceder a créditos para sus emisiones, cumpliendo así con sus metas de reducción de gases de efecto invernadero. En otras palabras, estos mecanismos permiten que países con mayores recursos económicos inviertan en otros con recursos naturales apropiados y de menores niveles de emisiones. A modo de ejemplo, cada estadounidense emite 5 toneladas de CO2 al año, en cuanto en Sudamérica emitimos un promedio de 0,6 toneladas anuales.
Existen diversas alternativas para enmarcar proyectos de desarrollo limpio como candidatos a MDLs. La primera condición es que el nuevo proyecto represente una opción real para disminuir potenciales emisiones de CO2 (o equivalentes). Esto se conoce como la condición de adicionalidad. Existen así proyectos que podemos clasificar como de gran escala o bien de pequeña escala, incluyendo energías renovables, proyectos de eficiencia energética y de reducción de CO2.
En Chile, dada nuestra matriz energética, se asocia el ahorro de 1 MWh a 0,5 toneladas de CO2. Se estima además que los aportes provenientes de MDL aportan una rentabilidad de alrededor de 3% a los proyectos. Esto quiere decir por ejemplo, que una inversión destinada a producir energía limpia como las alternativas de energía renovable, al incluir ingresos por concepto de utilización de MDL aumentará su rentabilidad de un 4 a un 7%, lo que en muchos casos puede transformar estas tecnologías en inversiones económicamente viables y además rentables.
En Chile, ya se han desarrollado proyectos exitosos, tal como el caso de captación de metano en rellenos de residuos industriales y domiciliarios de Lomas Los Colorados, que reducirá el equivalente a 5 millones de toneladas anuales de CO2. Considerando un precio promedio de U$10 por tonelada, las emisiones se podrán transar por unos U$50 millones anuales. Otro ejemplo es el del proyecto hidroeléctrico La Higuera, donde la empresa SN Power estará evitando emitir unas 470 mil toneladas de CO2 al año, equivaliendo a retirar más de 100 mil autos de las calles durante un año. Con respecto a las energías renovables, proyectos de co-generación en base a biomasa forestal están siendo desarrollados exitosamente por Forestal Arauco.
Nuestro país ha sido reconocido en el tercer lugar entre los países en vías de desarrollo con la mayor capacidad para desarrollar proyectos de MDL, siendo superado por las potencias emergentes de China e India, quienes ya están arrasando con la venta de sus reducciones de CO2 a Europa. Esto gracias a la actual estabilidad económica de Chile y el marco legal vigente, que han facilitado la implementación de los complejos contratos y mecanismos de control y seguimiento de la reducción de emisiones. Aún así, el mercado de los bonos de carbono no ha avanzado en Chile como se hubiese esperado. Hasta ahora ha sido más bien escasa la cantidad de iniciativas para reducir emisiones de CO2 equivalentes y muchas se han quedado estancadas sólo como propuestas.
Es pues tarea de todos, una vez más, estar al tanto de nuestros potenciales y de oportunidades tan beneficiosas como la de los Mecanismos de Desarrollo Limpio. Mientras más se promueva su uso y beneficios, nos veremos todos favorecidos con la oportunidad de llegar a nuestro cumpleaños 200 con un modelo de desarrollo sustentable, limpio y de largo plazo. Por todo esto, en su próximo viaje a Europa, Japón o EEUU no olvide ofrecer, además de nuestro vino y alternativas turísticas, nuestros convenientes bonos de carbono.
por Marcos Brito





En este enlace, hay un calculador basico de las emisiones de CO2 que hace cada uno en su diario vivir. Es importante difundir esta informacion para que cada uno tome conciencia del impacto que produce:
http://everdechile.wordpress.com/2009/10/19/calculo-de-emision-de-co2/