No siempre el Estado es una buena ayuda para desarrollar el sector de las energías renovables”
España goza hoy un bien ganado prestigio en el mercado de las energías renovables. Su modelo ha sido destacado en diversas naciones, especialmente en USA, que ve en él un modelo a seguir.
Ver aquí…
En esta post compartimos una entrevista realizada por E Renovables en la cual, uno de los líderes del sector cuestiona algunos aspectos del desarrollo de la energía solar en ese país.
Y Juan Fernández es uno de los hombres clave del milagro español en el desarrollo de las energías renovables, ese que ha colocado a este país en la boca del profeta Obama, que señaló a España como ejemplo de desarrollo de un sector –el de las energías limpias– que está llamado a mover el mundo del mañana. Es Juan Fernández, uno de los ideólogos del primer RD fotovoltaico, marco regulatorio que convirtiera a la FV española en una de las estrellas más luminosas de la escena internacional, el hombre que ahora quiere repetir el milagro del régimen especial con el patito feo de la solar.
Autor: Antonio Barrero F
La Asociación Solar de la Industria Térmica (ASIT) acaba de cumplir cinco años. Nació al calor del Plan de Energías Renovables 2005-2010 (PER), ese que quería que España contase en cinco años con 4.900.000 metros cuadrados de captadores solares térmicos. A día de hoy no llevamos ni dos millones de metros instalados. ¿Qué balance cabe?
Evidentemente en ese aspecto estamos bastante defraudados. Los socios fundadores vimos que era absolutamente necesario aglutinar el sector en torno a una idea. La idea era el PER. Lo que se nos estaba poniendo delante era un reto importantísimo, llegar a los cinco millones de metros cuadrados en 2010. Creímos en eso y dijimos ‘vamos a crear una asociación para ayudar a que esto se consiga’. Obviamente, después de cinco años, se han incumplido todas las previsiones. En todo caso, ha habido algunas cosas positivas: el Código Técnico de la Edificación (CTE) y, sobre todo, un cierto cambio de mentalidad, que es lo que más valoro. Me refiero a que durante todo este tiempo el sector se ha aglutinado en torno a una idea: la idea de que ‘por la vía de las ayudas públicas no vamos a ninguna parte’.
Sí, parece que en eso Asit ha tenido éxito, porque… por lo visto casi nadie solicita ayudas públicas. De los 348 millones de euros asignados por el PER en 2005 en concepto de ayudas directas a la energía solar térmica, solo se ha ejecutado a día de hoy un 20%. ¿Por qué?
Las ayudas públicas son un verdadero desastre. Es cierto que en 2005 funcionó el denominado programa ICO-Idae: el Instituto de Crédito Oficial ponía la financiación; el Idae, los papeles, el marco, las condiciones. Y llegamos a montar 108.000 metros cuadrados aquel año. Pero al año siguiente el Idae dijo ‘voy a repartir y voy a abrir diecisiete ventanillas’ y se dejó a criterio de cada comunidad autónoma el manejo de esos fondos. Así, cada una plantea sus programas como considera oportuno, lógicamente. Y, en mi opinión, salvo honrosas excepciones, es un desastre. Hay gente que saca unos programas con unas trabas… tremendas. Y por eso hay comunidades que no reciben solicitudes. Porque los procedimientos son sencillamente imposibles para las empresas. Sí, es un escándalo la absoluta ineficacia de la mayoría de los programas regionales de ayudas a la solar térmica.
¿Torpeza, mala fe, incompetencia en la administración…?
Yo he recorrido muchas autonomías y me he entrevistado con los responsables en cada comunidad. Y hay un poco de todo. Lo más extendido es que no hay recursos humanos para atender las solicitudes. Cierto es que a muchas comunidades aquella transferencia les pilló por sorpresa.
Y cuatro años después, ¿siguen sorprendidas las ventanillas autonómicas?
Desde luego no parece que nadie se haya reforzado. En 2008 se habrán instalado menos de 80.000 metros cuadrados, cuando en 2005 hicimos más de 100.000.
Pues a bote pronto cabría calificar esto de lamentable. Lamentable en términos absolutos, pero es que, en términos relativos –tiempos de crisis (financiera, para más INRI)–, el que siga sucediendo esto raya el esperpento… ¿O no?
Es de escándalo. Y es algo, la ayuda pública, a lo que vamos a tener que recurrir ahora, en estos dos años, 2009 y 2010.
Pero, no dice el presidente de Asit que “por la vía de las ayudas públicas no vamos a ninguna parte”?
Sí, nos hemos fijado como estrategia el independizarnos de las ayudas públicas. Eso sí, ahora mismo solamente nos queda eso, la ayuda pública. Establecer un régimen especial, que es nuestra otra propuesta, requiere de un tiempo y por lo tanto no nos podemos apoyar solo en eso para salvar el sector en este momento. Ahora tenemos que apoyarnos en medidas de rápida implantación. Y en ese aspecto proponemos medidas concretas que van enfocadas a cubrir estos dos años, medidas que se podrían implementar rápidamente si la administración pone voluntad y recursos.
Cuénteme…
En el ámbito de las ayudas directas, y ante la ineficiencia de esos programas autonómicos, la propuesta que ya hemos transmitido, por escrito, al secretario de estado de Energía, es ‘saque usted un programa complementario’. Haga usted un programa abierto hasta el 31 de diciembre de 2010 con unas condiciones concretas, para que todo el mundo sepa que puede planificar, presentar proyectos, buscar clientes y desarrollar. Porque es que hay comunidades que abren la ventanilla… y en dos días tienes que presentar un proyecto y en un mes tienes que ejecutarlo. En fin, programa complementario, con condiciones concretas, de ámbito nacional, de ventanilla única, abierto hasta el 31 de diciembre de 2010, y con un presupuesto complementario.




