ambiciosa propuesta norteamericana busca reducir drásticamente dependencia del petróleo
“El Acta Americana sobre Empleos Verdes y Energía busca nada menos que la reinvención de la forma en que Estados Unidos produce y usa la energía,” escribió en el diario Político el senador John Kerry, quien fue co-autor de la iniciativa con la senadora Barbara Boxer.
Estados Unidos debe deshacerse de su “adicción por el petróleo” e invertir en energía nuclear, solar y eólica dijo Kerry.
Kerry y Boxer presentaron el texto de 800 páginas en el edificio del Capitolio, en presencia de representantes de grupos ambientales. La iniciativa hacer un llamado a un 20 por ciento de reducción en emisiones de gases de efecto invernadero parfa 2020, 3 por ciento más alto que la iniciativa Waxman-Markey, la cual fue aprobada por la casa de los representantes por un apretado margen en junio. Ambas iniciativas, (la del senado y de los representantes) buscan una reducción de 83 por ciento para el 2050.
El presidente Barack Obama felicitó a los senadores demócratas por lo que él llamó “una reforma energética integral.” Dijo que la iniciativa pone a EU “un paso más cerca de? controlar nuestro futuro energético y hacer de EU más independiente energéticamente.” Obama dijo que su administración esta “profundamente comprometido con aprobar la iniciativa que crea nuevos empleos estadounidenses y los incentivos a energías limpias que impulsan la innovación.”
El presidente Obama ha sido criticado por permitir que el cambio climático pase a segundo término respecto de las reformas sobre salud. “En un mundo racional, el desastre climático que se avecina sería nuestra preocupación política dominante,” escribió en el New York Times el ganador del premio Nobel Paul Krugman.
A pesar de la atmósfera de excitación en el lanzamiento el día de ayer, el proceso ya tiene preocupantes similitudes con la legislación sanitaria que ha provocado tensiones partidarias. Como en la sanitaria, el respaldo al Acta sobre cambio climático provoca divisiones en las líneas de los partidos, con los demócratas moderados uniéndose a los republicanos.
Así como con la reforma sobre salud, los poderosos intereses comerciales están llevando a cabo campañas multimillonarias para disuadir a los congresistas de aprobar la legislación sobre cambio climático. La iniciativa climática es fuertemente rechazada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos y la industria de la refinación de petróleo.
La iniciativa Boxer-Kerry presentada ayer no intenta definir el destino de permisos o licencias para contaminar entre plantas de energía, fabricantes y la industria petroquímica.
La senadora Boxer dijo que quiere comenzar las discusiones sobre la iniciativa en su comité en el senado el 20 de octubre. Antes de que llegue al piso del senado para debate y votación, el texto debe también pasar los comités de finanzas y agricultura.
La lucha de EU contra el cambio climático está siendo vigilada muy de cerca por la delegación de la Comisión Europea. Europa tiene gran autoridad moral sobre cambio climático, ya que tiene establecido un sistema de comercio de emisiones desde 2005. Si el congreso de EU pasa una ley, el sistema “cap and trade”, en donde un número cada vez menor de permisos de contaminar pueden ser comercializados entre compañías, no entraría en vigor hasta 2011.
Estados Unidos se han comprometido a recortar emisiones en 20 por ciento para 2020. El Panel Intergubernamental Sobre Cambio Climático de la ONU quiere que los países desarrollados recorten emisiones entre 25 y 40 por ciento, y la Unión Europea ha prometido incrementar su objetivo a 30 por ciento si se logra un acuerdo en Copanhague.






