Archivo del 27 de julio de 2009
Cómo serían los efectos del cambio climático con alza promedio de 2 grados celcius
Para algunos es un fenómeno, para otros literalmente no existe. Ver aquí.
Sin embargo el tema sigue en la agenda pública del orbe.
En Neoteo encuentro un interesante post que teoriza acerca de qué sucedería en el planeta si la temperatura sólo subiera 2 grados.
El problema del calentamiento global lleva preocupando desde hace algún tiempo, pero no se lo toman tan serio como debieran a tenor de lo que las estimaciones científicas pronostican. Las consecuencias de que suba la temperatura sólo 2 grados podrían ser catastróficas para la humanidad. No tanto desde un punto de vista cataclísmico pero sí lo suficiente como para que nuestra civilización sufra un castigo más que considerable.
Aparte de las constantes controversias que provoca un tema tan espinoso como el del calentamiento global y su posible causa humana, el mundo se debate en otro frente que tienen demasiado controlado: el límite de temperaturas a partir del cuál comenzaran los efectos negativos a ser inasumibles. Hace poco, los líderes mundiales del G-8 declararon formalmente su compromiso de evitar que la temperatura global alcance 2 grados más de lo que tenemos en la actualidad. El desgaste económico que las naciones tienen que realizar para evitar esos simples 2 grados de promedio va a resultar intensísimo y no hay que restar mérito a los esfuerzos e intenciones de los 8 grandes, pero los científicos advierten que incluso un aumento de sólo 2 grados, traerá consecuencias desastrosas para la humanidad.
El científico argentino Osvaldo Canziani, copresidente de uno de los grupos de trabajo del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) nos muestra un panorama casi de película de lo que puede ser nuestro planeta cuando superemos el umbral de los 2 grados centígrados de temperatura promedio. Y no lo escribo en condicional, porque la mayoría de científicos opinan que va a resultar imposible frenar el calentamiento global para no superar esos 2 míseros grados que son los que van a hacer tambalear nuestra sociedad. Los efectos de la subida se traducirán en cambios significativos en el nivel del mar y en la cantidad de precipitaciones que caerán en todos los territorios del planeta.
Para empezar, se agudizarán las características propias de cada región en cuanto a sus lluvias. Los desiertos se harán todavía mas áridos y se producirá una “africanización” del Sur de Europa, llegando incluso a secarse la cuenca del Mediterráneo. Podrían experimentarse sequías graves en el sudoeste de Estados Unidos y México y las precipitaciones brillarían por su ausencia en todas la zonas consideradas semi-desérticas. En el lado opuesto, las regiones de altas latitudes, como el norte de Europa, EE.UU., Asia y Siberia aumentarían su disponibilidad de agua y se producirían problemas con el exceso de tormentas.
A este panorama añadimos que los especialistas afirman que el aumento de temperatura no será de sólo 2 grados sino que alcanzaremos un incremento de 5 grados en la media global. Esto acarreará consecuencias aún más nefastas que las descritas, que se traducirán en enormes inestabilidades geopolíticas que podrían acabar en guerras de gran magnitud. Y todo esto lo tenemos a la vuelta de la esquina. O no. Tal vez se salgan con la suya los que dicen que el calentamiento global no será para tanto y las cosas se mantendrán mas o menos como hoy(ojalá) pero la mayoría de los que estáis leyendo ahora mismo estas líneas, lo vais a poder comprobar personalmente dentro de no mucho tiempo.
Lobby pro energía nuclear cuenta con destacados adeptos
En la primera mitad del año dimos cuenta del fuerte lobby en pro dela energía nuclear ques e venía desplegando en Chile por parte de las empresas mineras en el seno del Consejo Minero , a favor de ese tipo de energía. Ver aquí.
En Ecoportal destacan lo que ocurre en Europa en relación a la energía nuclear.
El principal arguemnto es que se trata de una energía limpia, aunque sobre ese punto también hay detractores. Ver aquí.
A pesar del rechazo generalizado de la población, el discurso en pro de la energía nuclear ha vuelto a reavivarse con motivo de la cada vez más palpable amenaza del cambio climático. Empresas de relaciones públicas, think tanks como la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) -que preside José María Aznar-, líderes de opinión entre los que se encuentran desde políticos hasta cierta parte de míticos personajes del movimiento ecologista y lobbies varios están tratando de mejorar la dañada imagen de estas fuentes energéticas.
Ya lo sabrán. En el día Mundial del Medio Ambiente se cumplieron los peores presagios y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), la máxima institución en lo que se refiere a la energía atómica en España, ha decidido por unanimidad prorrogar la vida de la central nuclear de Garoña (Burgos). Habrá Garoña durante diez años más pese a la vejez de la central y sus omnipresentes problemas de seguridad. Entre los cinco consejeros que han tomado la decisión está Antonio Colino, ex director de reactores avanzados de Endesa y ex presidente de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA). Esto representa todo un conflicto de intereses.
Pero no es el único, más bien es la norma. Como algunos venimos denunciando durante los últimos años, muchos expertos piensan que el CSN se ha convertido en el primer lobby a favor de quien, por ley, deberían vigilar: la industria nuclear. La institución encargada de velar por la seguridad y control de las instalaciones nucleares ha mantenido unos lazos tan estrechos con las principales empresas del sector en España y ha tomado decisiones tan sospechosamente sorprendentes que ha provocado auténticas conspiraciones palaciegas en su contra por parte de técnicos y hasta directivos de la entidad.
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