Archivo del 17 de julio de 2009
Chile puede tener al 2020 el 25% de su matriz energética con energías renovables
, abeHemos dicho que la legislación chilena para promover las energías renovables le falta audacia. Ver aquí.
Esto es corroborado por el presidente de la comisión de Energía del Senado, Ricardo Nuñez.
“El interés es avanzar en un perfeccionamiento de la actual ley sobre energías alternativas con el fin de incentivar la participación de las ERNC en la actual matriz energética, con el fin de llegar al 2020 a un 25%”, manifestó el senador Ricardo Núñez. Ello, luego de escuchar las exposiciones de los representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña y de la empresa Abengoa Solar, ambas sobre el potencial chileno en este tipo de enregías.
“Tenemos un particular interés en desarrollar todo lo que significa la ley de energías renovables no convencionales ERNC, dado que es una buena ley pero conservadora, porque los avances científicos tecnológicos en energía solar como los que nos expuso Abengoa Solar, o en mareomotriz como lo explicaronn los representantes de la Cancillería inglesa y en otras áreas, hacen altamente probable que Chile pueda aspirar a exigencias mayores que las que establece la propia ley”, aseguró Nuñez.
Agregó que “en países como España y Alemania y otros de la Unión Europea ya se están aumentando las exigencias debido a los efectos del cambio climático y la necesidad de disminuir las emisiones de CO2. Además, estudios de distintas universidades avalan el potencial de energías alternativas de nuestro país que podría llegar al 25% al 2020”.
Se destaca que los representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Christine Bradley y Michaela Williamson, abordaron el potencial que revisten, principalmente, las mareas que se producen en los mares del sur de Chile y que constituyen una interesante posibilidad.
Al respecto, el senador Núñez explicó que el flujo pleamar o marea alta y el reflujo, bajamar o marea baja, es producido por la acción gravitatoria del sol, la tierra y la luna. Con lo anterior se tiene dos mareas altas, en lados opuestos a la tierra y con el movimiento de rotación de la tierra se tiene dos mareas altas y dos mareas bajas por día.
“Este diferencial se acentúa en los extremos del globo terráqueo, y Chile podría aprovechar esa condición de un recurso abundante”, dijo el legislador. También expresó que por esa razón, “los ingleses quieren entablar un diálogo con todas las autoridades del país y, también con el Senado que ha sido pionero, en el sentido de abordar alternativas energéticas”.
Sahara Solar demuestra que la energía del padre sol es posible y rentable en el largo plazo
En esta publicación que junto a ustedes lectores compartimos la pasión por las energías renovables, siempre hemos predicado hasta el cansancio que las energías limpias son posibles hoy en un lugar cómo Chile, especialmente en el norte, donde lo único que sobra y agota es la luminosidad del sol. Ya basta de esas visiones estrechas que hablan que se requieren extensiones demasiado amplias. ( Para quienes conocemos el norte sabemos que el espacio desértico sobra, Lo que falta es precisamente visión de futuro).
Pues bien, hace poco dimos cuenta del proyecto Desertec que escrbió Verónica Vukasovic .Ver aquí…
Pues bien, hay avances y serios.
Energía Renovables reporta un post que da cuenta de los avances del proyecto. .
Doce empresas, nueve alemanas, la suiza ABB, la argelina Cevital y la española Abengoa Solar, firmaron ayer en Munich la declaración de puesta en marcha de la Iniciativa Industrial Desertec (DII), que pretende llenar el desierto del Sáhara de plantas solares termoelécricas para suministrar electricidad a Europa, África y Oriente Medio.
Las empresas implicadas en el proyecto son, por orden alfabético, ABB, Abengoa Solar, Cevital, Deutsche Bank, E.ON, HSH Nordbank, MAN Solar Millennium, Munich Re, M+W Zander, RWE, Schott Solar y Siemens. Pesos pesados industriales y tecnológicos que evitarán con toda seguridad las voces críticas de los que habitualmente minusvaloran las renovables. Pero que no han podido evitar las que llegan desde el propio sector de las energías limpias: instalar de forma masiva plantas solares en cualquier región del planeta es mantener los cánones actuales de la dependencia energética. Y el transporte de esa energía hasta Europa supondrá pérdidas notables.
Pero en el desierto hace mucho sol y mucho calor. “En seis horas el desierto recibe más energía del sol de la que la humanidad consume en un año”, se puede leer en la web de Desertec. Y para aprovecharla a fondo planea instalar hasta 100 gigavatios de potencia con plantas solares termoeléctricas en el norte de África capaces de cubrir un15% de las necesidades eléctricas de Europa y dos tercios de las del norte de África y Oriente Medio. Marruecos es el país elegido para iniciar las obras.
En tres años, las primeras obras
“Es un proyecto visionario que permitirá una obtención y un suministro energético sostenible”, asegura René Umlauft, consejero delegado de Energía Renovable de Siemens. Las empresas se han dado un plazo de tres años para desarrollar las condiciones necesarias para ejecutar el proyecto, que costaría unos 400.000 millones de euros de aquí a 2050. La iniciativa DII se transformará en sociedad anónima en octubre.
El plan Desertec, que nació como Fundación al amparo del Club Roma, también prevé la construcción de una red de parques eólicos cercanos a la costa y de plantas desalinizadoras que, entre otras cosas, aportarán el agua necesaria para la operación de las centrales termosolares. La canciller alemana, Angela Merkel, el príncipe Hassan de Jordania, el presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso, o Greenpeace ya han mostrado su acuerdo con el proyecto por su potencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Wolfgang Palz, presidente europeo del Consejo Mundial de las Energías Renovables, considera que Desertec no tiene sentido. “¿Por qué deberíamos depender nuevamente de otros para nuestros suministros. Además, los recursos para invertir en la energía del futuro son limitados. Deberíamos concentrarnos en aquello que ya funciona, como el desarrollo de energías renovables en nuestros propios países”.
Otras voces críticas han hablado del resurgir de los colonialismos. Crítica que rechaza Michael Straub, director de Marketing de Desertec, que recuerda la cooperación entre Europa, África y Medio Oriente desde el primer momento. “De nuestra red de 60 científicos y expertos en energías renovables, la mitad son de África y Medio Oriente. Hemos planificado el proyecto con gente de la región. Ellos están convencidos de que traerá beneficios para sus países, creará puestos de trabajo para la gente”.
El diputado socialdemócrata alemán Herman Scheer, que preside la asociación Eurosolar, tampoco lo ve nada claro. “No creo que este plan llegue a materializarse. Cada día se harán más evidentes las dificultades reales. Si la Unión Europea quiere apoyar el desarrollo de este tipo de proyectos, cosa que es importante, debe ayudar a los países del Magreb para que sustituyan sus actuales fuentes de energía por la producción de energía renovable tan rápidamente como sea posible”.
Ver más de Desertec, aquí.


