Archivo del 23 de junio de 2009
Programa país eficiencia energética inauguró nuevas oficinas
Con el objetivo de continuar potenciando el buen uso de la energía, el Programa País Eficiencia Energética, couso (PPEE) de la Comisión Nacional de Energía (CNE), inauguró sus nuevas oficinas- en calle Miraflores- las que cuentan con un diseño totalmente eficiente, que permitirá un ahorro de un 40% anual en consumo de electricidad en comparación con oficinas tradicionales.
La ceremonia de inauguración fue encabezada por el ministro de Energía, Marcelo Tokman, el director del Programa País de Eficiencia Energética, Andrés Romero y el arquitecto de la Universidad de Chile, Guillermo Hevia, quien en la ocasión realizó una presentación de arquitectura sustentable.
El proyecto de la nuevas oficinas eficientes del PPEE, que estuvo a cargo de los arquitectos Ana María Valenzuela, Pablo Goenaga y de Carla Bardi, quien además se desempeña en el PPEE, cuenta con un diseño que aprovecha de mejor manera la luz natural, mejorando la habitabilidad y la calidad de vida de quienes trabajen ahí.
Asimismo, tiene un sistema de iluminación de alta eficiencia y tecnología de vanguardia, llevado a cabo por Phillips, que permite que las luces se regulen de acuerdo a la cantidad de luz natural que llega a las oficinas.
“Es muy importante que comencemos a implementar la eficiencia energética en los diseño arquitectónicos, de manera de potenciar el buen uso de la energía. Nosotros, como Comisión Nacional de Energía, teníamos que dar el ejemplo y decidimos partir por nuestro Programa País de Eficiencia Energética. Nuestro objetivo es que estas nuevas oficinas se conviertan en un ejemplo a seguir por otras instituciones públicas y privadas”, señaló Marcelo Tokman.
Las estaciones de trabajo están ubicadas de forma adyacente a los ventanales para aprovechar de mejor manera la luz natural, lo que reduce a su vez las secciones de sombra. Además, el mobiliario es de colores que tienden a facilitar y potenciar el uso de luz del sol hacia el interior, predominando así superficies blancas y materiales que la reflectan.
“Nuestro objetivo es consolidar el uso eficiente como una fuente de energía, y estas nuevas oficinas son un ejemplo tangible de que podemos desarrollar proyectos que cuenten con elementos de eficiencia energética que generen importantes ahorros en materia de consumo de energía”, afirmó Andrés Romero, director del PPEE.
Lento aunque auspicioso avance muestran energías limpias en Chile
Desde el año 2007 y hasta 2011 deberían iniciar sus funciones 20 plantas de generación de energía alternativa en Chile, según un informe de la Comisión Nacional de Energía. La suma de la electricidad que producirán alcanzará 235 megawatts, un aporte energético pequeño respecto de los 600 megawatts que sólo una gran central hidroeléctrica como Ralco puede ofrecer.
Lo importante por ahora no es la cantidad, sino empezar a diversificar la matriz energética del país, aunque sea en mínima escala. Es la opinión de Sergio González, Eduardo Sanhueza y Raúl Morales, tres expertos que, Desde el año 2007 y hasta 2011 deberían iniciar sus funciones 20 plantas de generación de energía alternativa en Chile, según un informe de la Comisión Nacional de Energía. La suma de la electricidad que producirán alcanzará 235 megawatts, un aporte energético pequeño respecto de los 600 megawatts que sólo una gran central hidroeléctrica como Ralco puede ofrecer.
Lo importante por ahora no es la cantidad, sino empezar a diversificar la matriz energética del país, aunque sea en mínima escala. Es la opinión de Sergio González, Eduardo Sanhueza y Raúl Morales, tres expertos que apuntan a las energías alternativas como una manera de encarar la difícil posición de Chile como país altamente vulnerable al cambio climático.
“La dependencia energética del país y la posibilidad de generación de energía de base renovable es un tema central. Hay una serie de cuestiones en las que tomar decisiones”, asegura Sergio González, miembro del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias.
No es un problema puramente ambiental. Hoy, los países desarrollados están tratando de llegar a acuerdos para propiciar una economía baja en carbono, como explica Eduardo Sanhueza, consultor en cambio climático de la CEPAL. Él está en estos días en Bonn (Alemania) como observador de las negociaciones preliminares que se llevan a cabo con miras al gran encuentro en Copenhague a fin de año, donde se tratará de lograr un nuevo acuerdo mundial para reducir las emisiones contaminantes. Y, en su opinión, Chile tiene que integrarse al plan que regirá a partir de 2012, cuando caduque el Protocolo de Kioto (1997).
“Pero no es una cuestión para nada fácil, poque hay que meter plata al desarrollo tecnológico de energías alternativas. Pero no hacerlo afectará nuestra competitividad”, explica.
De ahí que estén en marcha los 20 proyectos señalados arriba. De esas plantas de generación de energía, tres son de biomasa, 10 son pequeñas hidroeléctricas de paso (que aprovechan cursos naturales de agua), cinco son centrales eólicas y una es una planta de biogás.
Pero hay más donde explorar. “Tenemos la energía solar (zona norte), energía geotérmica (en la cercanía a las fallas tectónicas, y tenemos un territorio rico en esas fuentes) y, en el sur, generación por cambios en los niveles de las aguas marinas”, comenta Raúl Morales, decano de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile. “Son más caras que las convencionales, pero son rentables en el largo plazo. Y, por el desarrollo sustentable, tenemos que pensar en el largo plazo”, agrega.
Al ritmo de las olas
La más novedosa de las fuentes energéticas es la relativa a las mareas, o mareomotriz. Y aunque todavía está en etapa de experimentación en Inglaterra y en algunos países escandinavos, en Chile ya se hizo un estudio.
La empresa inglesa Garrad Hassan hizo una preselección de lugares en el país donde la explotación de este tipo de energía es posible. Y su conclusión, entregada en mayo, es que los mejores lugares son el Canal de Chacao, el Golfo de Corcovado, el Estrecho de Magallanes, Ventanas, San Antonio, San Vicente, Coronel, Corral y Puerto Montt.
Pero para eso todavía falta. Antes, viene el desarrollo de centrales de energía solar. Serán dos proyectos en el desierto de Atacama para los que el Ministerio de Energía llamará a licitación en el segundo semestre de este año. Se trata de una granja solar que generará 500 kilowatts de energía eléctrica directamente y una central de concentración solar, que moverá una central termoeléctrica, capaz de producir 10 megawatts, apuntan a las energías alternativas como una manera de encarar la difícil posición de Chile como país altamente vulnerable al cambio climático.
“La dependencia energética del país y la posibilidad de generación de energía de base renovable es un tema central. Hay una serie de cuestiones en las que tomar decisiones”, asegura Sergio González, miembro del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias.
No es un problema puramente ambiental. Hoy, los países desarrollados están tratando de llegar a acuerdos para propiciar una economía baja en carbono, como explica Eduardo Sanhueza, consultor en cambio climático de la CEPAL. Él está en estos días en Bonn (Alemania) como observador de las negociaciones preliminares que se llevan a cabo con miras al gran encuentro en Copenhague a fin de año, donde se tratará de lograr un nuevo acuerdo mundial para reducir las emisiones contaminantes. Y, en su opinión, Chile tiene que integrarse al plan que regirá a partir de 2012, cuando caduque el Protocolo de Kioto (1997).
“Pero no es una cuestión para nada fácil, poque hay que meter plata al desarrollo tecnológico de energías alternativas. Pero no hacerlo afectará nuestra competitividad”, explica.
De ahí que estén en marcha los 20 proyectos señalados arriba. De esas plantas de generación de energía, tres son de biomasa, 10 son pequeñas hidroeléctricas de paso (que aprovechan cursos naturales de agua), cinco son centrales eólicas y una es una planta de biogás.
Pero hay más donde explorar. “Tenemos la energía solar (zona norte), energía geotérmica (en la cercanía a las fallas tectónicas, y tenemos un territorio rico en esas fuentes) y, en el sur, generación por cambios en los niveles de las aguas marinas”, comenta Raúl Morales, decano de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile. “Son más caras que las convencionales, pero son rentables en el largo plazo. Y, por el desarrollo sustentable, tenemos que pensar en el largo plazo”, agrega.
Al ritmo de las olas
La más novedosa de las fuentes energéticas es la relativa a las mareas, o mareomotriz. Y aunque todavía está en etapa de experimentación en Inglaterra y en algunos países escandinavos, en Chile ya se hizo un estudio.
La empresa inglesa Garrad Hassan hizo una preselección de lugares en el país donde la explotación de este tipo de energía es posible. Y su conclusión, entregada en mayo, es que los mejores lugares son el Canal de Chacao, el Golfo de Corcovado, el Estrecho de Magallanes, Ventanas, San Antonio, San Vicente, Coronel, Corral y Puerto Montt.
Pero para eso todavía falta. Antes, viene el desarrollo de centrales de energía solar. Serán dos proyectos en el desierto de Atacama para los que el Ministerio de Energía llamará a licitación en el segundo semestre de este año. Se trata de una granja solar que generará 500 kilowatts de energía eléctrica directamente y una central de concentración solar, que moverá una central termoeléctrica, capaz de producir 10 megawatts.
Cierre y apertura de reactores nucleares no arroja claridad sobre desechar esa alternativa
La semana pasada estuvimos volcado al tema de la energía nuclear, como una de las alternativas para Chile,opción que por lo demás están empujando a través de un fuerte lobby las compañías mineras de la zona.
En este post publicado en Soitu se da cuenta de un balance que compara los reactores cerrados versus los que se construyen. De lo antereior se concluye que no hya grandes avances en lo que a megawatts se refiere.
- Hoy en día funcionan en el mundo una planta de 42 años, una de 41 y siete de 40
- Se han cerrado centrales con casi tantos megavatios como las que se construyen
- EEUU es el país que más reactores ha cerrado (28), seguido de UK y Alemania
- Las últimas unidades en apagarse han sido Hamaoka 1 y 2, en 2009 en Japón
En caso de que finalmente marque hacia abajo el dedo pulgar del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) pasaría a formar parte de la lista de los 122 reactores nucleares ya clausurados en el mundo. Esto es lo que dicen las estadísticas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que también cuentan como hay 47 en construcción (12 de ellos en China) que se espera que sumen una potencia instalada superior a la de los cerrados (36.650 MW clausurados, por 40.798 MW por construirse). En realidad, la pugna estaría ahora mismo todavía más reñida, pues serían casi tantos los megavatios apagados como los que se prevé encender, si se añaden las cinco plantas de Canadá y Japón cuyo parón no es todavía definitivo (con 3.012 MW).
Las instalaciones cerradas se refieren a aquellas que dejaron de inyectar electricidad a la red y no se incluyen por ello otras que nunca llegaron a ponerse en funcionamiento, como ocurrió en España con Lemóniz o Valdecaballeros (es curioso también el caso austriaco de la planta de Zwentendorf, que puede transformase en un parque fotovoltaico). Estos 122 reactores nucleares que un día tuvieron que ser apagados pueden parecer muchos frente a los 436 que hay hoy en funcionamiento, pero buena parte de ellos son de pequeño tamaño. En realidad, en esta lista de plantas difuntas se pueden contar cerca de una treintena con una potencia similar o superior a Garoña (466 MW) y, entre el resto, hay medio centenar realmente pequeños, más pequeños incluso que Zorita (150 MW), una de las dos instalaciones clausuradas hasta el momento en España junto a Vandellós I (500 MW).
Reactores nucleares cerrados en el mundo
| País | Reactores | Total MW(e) |
|---|---|---|
| Alemania | 19 | 5.879 |
| Armenia | 1 | 376 |
| Bélgica | 1 | 10 |
| Bulgaria | 4 | 1.632 |
| Canadá | 3 | 478 |
| Eslovaquia | 3 | 909 |
| España | 2 | 621 |
| Estados Unidos | 28 | 9.764 |
| Francia | 11 | 3.798 |
| Italia | 4 | 1.423 |
| Japón | 5 | 1.618 |
| Kazajistán | 1 | 52 |
| Lituania | 1 | 1.185 |
| Países Bajos | 1 | 55 |
| Reino Unido | 26 | 3.324 |
| Rusia | 5 | 786 |
| Suecia | 3 | 1.225 |
| Ucrania | 4 | 3.515 |
| TOTAL | 122 | 36.650 |
La gran mayoría de estos reactores cerrados, 76, fueron conectados a la red hace 40 o más años. De acuerdo a las estadísticas del Organismo Internacional de Energía Atómica, hoy en día se mantienen en funcionamiento una planta nuclear con 42 años de operación, una con 41, siete con 40 y cinco con 39. Con la edad de Garoña, 38 años, siguen produciendo electricidad 12, que suman una potencia de 5.879 MW.
Más de la mitad de los cierres se han producido en las últimas dos décadas. En concreto, desde el año 2000, se han desconectado más de una treintena de reactores en el mundo, siendo los últimos en apagarse las unidades 1 y 2 de Hamaoka, en Japón, en 2009. Estos reactores de agua en ebullición (del mismo tipo que Garoña, BWR), tenían 540 y 840 MW de potencia y habían sido conectados por primera vez a la red en 1974 y 1978.
El país que más reactores nucleares tiene, Estados Unidos con 104, es también el que más ha cerrado: 28. La mayoría de ellos eran muy pequeños, pero también se han clausurado otros como Maine Yankee (900 MW), Rancho Seco-1 (917), el accidentado Three Mile Island-2 (959), los dos de Zion (de 1.085 MW cada uno) o Trojan (1.155). En total, este país ha dejado de utilizar 9.764 MW de potencia. Eso sí, la mitad de los cierres se produjeron con anterioridad a 1980 y no ha habido ninguno desde 1998.
De la treintena de países que han tenido o tienen plantas atómicas de generación eléctrica, son 18 los que han cerrado ya alguna. Tras EEUU, destacan el Reino Unido (con 26 reactores que sumaban 3.224 MW), Alemania (19 que sumaban 5.879 MW) y Francia (11 que sumaban 3.798 MW). Luego estarían Japón y Rusia (con 5); Ucrania (con los cuatro de Chernóbyl); Italia y Bulgaria (también con 4); y Canadá, Eslovaquia y Suecia (con 3). El siguiente sería España, con Vandellós I y Zorita. De momento.
A pesar de las muchas cerradas, según la OIEA, de las 122 sólo se han desmantelado por completo hoy en día 15: una en Japón, tres en Alemania y once en EEUU. Un total de 48 están siendo desmontadas ahora mismo en distintas fases, como ocurre con Vandellós I.
En cuanto a las centrales por abrir, los datos más actualizados de este organismo internacional recogen la construcción de 47 reactores nucleares. La mayor parte se reparten entre China (12), Rusia (8), India (6) y Corea del Sur (5). Del resto, ahora mismo Estados Unidos se apunta uno y los países europeos diez. Además, también se contabiliza el primer reactor nuclear en Irán.


