“Clima, la bomba que explota el 2020″
No es que hoy día hayamos amanecidos pesimistas y pensemos que la suerte está echada. Sin embargo compartimos gran parte del diagnóstico que se hace en este lapidario informe publicado en el prestigioso medio alemán the world dw.
“Clima, la bomba que explota el 2020″
Si en los próximos trece años no se reduce sustancialmente la emisión de gases de efecto invernadero, el calentamiento de la Tierra adquirirá tales proporciones que el derretimiento de los hielos y la acidificación de los océanos ya no podrán ser revertidos, dicen los expertos del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).
Más centrales atómicas: ¿un aporte realista?La tercera parte de su informe, que comenzó a publicarse a comienzos de febrero, está dedicada a las medidas que los expertos estiman necesarias y se dará a conocer el 4 de mayo en Bangkok.
De acuerdo con las informaciones que ya han trascendido, entre las medidas que se exigirán se cuentan el redoblado uso de biocombustibles, vehículos de tracción híbrida (gasolina + electricidad), nuevas plantas atómicas, el filtrado de CO2 en centrales eléctricas y un mejor aislamiento térmico de edificios, pero también pasar a cultivar arroz que no necesite crecer en el agua, porque así se reduce la generación de metano.
Gigantescas inversiones y nuevas políticas
Las emisiones de automóviles: uno de los principales problemasSólo gigantescas inversiones y un cambio radical de políticas pueden evitar todavía el colapso. Se trata ni más ni menos que de 16 billones de dólares, que deberán invertirse en las próximas décadas sobre todo en tecnologías de baja emisión de CO2. Son los costos de la frenada en seco que exigen los investigadores del Consejo Mundial del Clima.
La catástrofe aún puede evitarse, pero el tiempo más que apremia. En la tercera parte, los investigadores realizan por primera vez un detallado análisis por sectores económicos y no dejan títere con cabeza:
· No sólo los países industrializados, sino también los emergentes hacen aumentar en gran forma las emisiones de gases de efecto invernadero
· Esa evolución ha sido impulsada en particular medida por los sectores de transporte y energía
· El mundo no debe seguir concentrándose sólo en el anhídrido carbónico, sino aplicar una estrategia “multigases”, incluyendo también el metano, el óxido nitroso y otros gases de efecto invernadero.
Automóviles “híbridos”: gasolina + electricidadEn la mira de los investigadores del clima no están más sólo los automóviles y las centrales energéticas. Metano y óxido nitroso se generan sobre todo en la ganadería, el cultivo de arroz en humedales y el abono de suelos con nitrógenos. Reducir su emisión es tarea también de los países en desarrollo y emergentes.
Rechazo a la “geoingeniería”
Tampoco EE. UU. sale bien parado. Como país con las mayores emisiones de gases de invernadero, en lugar de reducir las emisiones, propone medidas de “geoingeniería” en la lucha contra el calentamiento global.
Bombillas tradicionales vs. bombillas de bajo consumo: ¿cuánto aporta a la reducción de emisiones?Por tales se entienden por ejemplo la dispersión de gigantescas cantidades de polvo en la atmósfera terrestre para rechazar luz solar.
El IPCC se ha distanciado de ese tipo de proyectos. Para los investigadores “las posibilidades de la geoingeniería son especulativas y sus costos incalculables. Además no se sabe qué efectos secundarios pueden tener las medidas para el equilibrio de las radiaciones solares”.
Un duro golpe propina el informe también a la industria alemana del automóvil, que rechaza vehementemente límites legales para las emisiones de CO2 en vehículos, tal como lo propone la Comisión de la Unión Europea. En el informe se destaca que las emisiones en el transporte han aumentado “más rápidamente que en todo otro sector de consumo”. En el 2004 eran el doble que en 1970. Y la mayor proporción se debía a la circulación de vehículos. Más claro, imposible.
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