Al andar se hace energía
Camino, luego genero energía. Una variante moderna de la máxima cartesiana, pienso luego existo.
En la encrucijada que vive el mundo de hoy, cuando se vislumbra una escasez de energías provenientes de fuentes fósiles, toda idea e innovación para reemplazarlas es bienvenida.
Esta última la encuentro francamente innovadora: Una de esas ideas que dan gusto por la visión de futuro.
En pocas palabras , camino, luego genero energía.
En NeoTeo encuentro el post.
James Graham y Thaddeus Jusczik son dos estudiantes de arquitectura del MIT, quienes en el Foro Holcin para la Construcción Ecológicamente Sostenible que se desarrolló en Shanghai presentaron un innovador proyecto.
Su idea es la de generar energía producida gracias al paso de los transeúntes en las concurridas estaciones de tren o metro de las grandes ciudades. Es innegable que tanta gente caminando por esas concurridas estaciones pueden generar mucha energía si se busca la manera de hacerlo: lo que Graham y Jusczik proponen es un sistema de cerámicos o ladrillos un tanto más blandos que los comunes, los cuales se hundan apenas un par de milímetros al paso de la gente.
Al hacerlo generarían el movimiento de una pequeña dínamo en una determinada dirección, y al levantar su presión del ladrillo (en el momento de dar un paso) esto haría que la dínamo gire en la otra dirección, con lo cual se podría obtener energía gracias a un generador.
Este tipo de sistemas no está disponible en la actualidad aunque la tecnología para fabricarlos si existe y fabricarlos no sería algo demasiado difícil en opinión de Graham y Jusczik.
Desde luego quienes mayores posibilidades de utilizar esta clase de sistemas tendrán serán quienes planeen construcciones futuras, como el Centro de Ciencias de Hamburgo, ya que para las actuales estaciones el reemplazo de los pisos actuales por estos sería un tema complejo y hasta caro desde el punto de vista económico.
De todos modos la idea es innovadora, y proyectos como estos nos hacen ver que hay alternativas para lograr consumir menos energía no renovable y no necesitar alterar tanto el medio ambiente. Proyectos como este o el de generar electricidad en las autopistas nos muestran que otra manera de obtener energía es posible.
Y cuando Graham y Jusczik afirman que hacer esto es posible saben de que hablan: el año pasado obtuvieron un premio al diseño gracias a un prototipo de sofá que enciende una luz mediante la presión ejercida por una persona al sentarse.



