Archivo del 3 de mayo de 2009
Obama recibe aprobación global por su agenda medio ambiental
Si hay un aspecto que todo el mundo le reconoce a Barack Obama , tras sus primeros 100 días de gobierno, es su lucha decidida para detener el calentamiento global .Y sus esfuerzos, pese a que queda mucho por hacer, comienza a ser reconocida.
Una serie de medidas que hemos dado cuenta en este portal avanzan en esa dirección.Ver aquí.
En Ecoactualidad encuentro un post que da cuenta de ello y que deseo compartir.
Michael Levi, experto del Council on Foreign Relations (instituto de investigación independiente), afirmó sobre el tema, que: “El presidente ya adoptó un conjunto de decisiones concretas contra el calentamiento global que habrían sido inimaginables hace un año”, refiriéndose a la política medioambiental de la administración Bush.
El plan de reactivación económica, implica incitaciones financieras a favor de las energías “verdes”, pero mas allá de esto, la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA declaró este mes a el dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, como un “peligro para la salud pública”. Y habla así, de un cambio radical que podría incidir en las normas sobre el cambio climático.
El camino hacia la reglamentación de los 7.000 millones de toneladas anuales de CO2 emitidas por 1,5 millones de contaminantes, que podrían caer bajo la influencia de la ley anticontaminación (’Clean Air Act’) de 1970, queda abierto por la antes mencionada agencia.
Pero por otro lado la Casa Blanca habló de pretender evitar reglamentar estos gases y que en todo caso prefiere apostar a un mercado de derechos de emisión. Lo cual representaría un fuerte incentivo económico y desplegaría más fuentes de energía limpias, durante la creación de nuevos “millones de empleos”.
Entonces, Obama ya realizó el llamado al Congreso en pos de poner en marcha un mercado de este tipo en su primer proyecto de presupuesto; pretendiendo reducir las emisiones en un 14% hacia el 2020, teniendo en cuenta las cifras en su nivel del 2005.
Glaciares en Chile aún son objeto de débil protección
La escasez global del agua es un tema que se va a ir instalando en la agenda de manera progresiva. De ahí que la recién aprobada política glaciar chilena “es un avance, pero no resuelve todos los problemas”, dijo a IPS el geógrafo alemán Alexander Brenning, quien responsabiliza a compañías mineras de afectar glaciares rocosos.
Brenning, es profesor asistente de geografía en la canadiense Universidad de Waterloo.
Anotación en IPS.
Este experto se hizo conocido en Chile en 2008, cuando se divulgaron estudios suyos que responsabilizan a tres grandes mineras que operan en el país de afectar varios kilómetros cuadrados de glaciares rocosos, por la construcción de caminos e infraestructura y el depósito de material estéril sobre ellos.
Brenning apuntó específicamente a la División Andina de la estatal Corporación Nacional del Cobre (Codelco), a la mina Los Bronces de la transnacional británica Anglo American y a la minera Los Pelambres, de capitales chilenos.
Brenning explicó que los glaciares rocosos son importantes depósitos naturales de agua dulce, que contribuyen a la disponibilidad de este recurso en el verano austral, y en el contexto del cambio climático.
Bajo una capa de roca, contienen entre 40 y 60 por ciento de hielo, observó.
Considerando que estos glaciares demoran miles de años en regenerarse y que tienen problemas de estabilidad porque se desplazan varios centímetros al año, se recomienda no construir infraestructura sobre ellos, indicó este geógrafo alemán.
De acuerdo a sus análisis, hasta 2005 Codelco removió 1,3 kilómetros cuadrados, mientras que Anglo American unas 20 hectáreas.
El año pasado, las empresas replicaron sus dichos subrayando que contaban con todas las autorizaciones ambientales para operar las minas, justificación que es puesta en entredicho por Brenning. La empresa Los Pelambres desmintió la existencia de glaciares rocosos.
Debido al recalentamiento global, los cruciales glaciares sudamericanos están en veloz retroceso.
La protección de los glaciares tomó fuerza en Chile en 2006, cuando el gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006) aprobó el estudio de impacto ambiental de la mina binacional Pascua Lama, propiedad de la trasnacional canadiense Barrick Gold Corporation, que hasta hoy es resistida por ecologistas y ciudadanos.



