Archivo del 1 de mayo de 2009
Antenas parabólicas que captan energia solar
Ingenio israelí , resume bien el sentido de esta historia.
No son antenas parabólicas que transmiten señales eléctricas que dan origen a las telecomunicaciones.
Se trata de antenas captadoras de energía solar.
En Energías Renovables se da cuenta de ello.
La empresa israelí Zenith Solar ha desarrollado un sistema de captación solar de aspecto similar al de una antena parabólica que se mueve buscando el sol para producir electricidad y calor. El sistema se ha implantado en el Kibutz Yavne, en el centro de Israel.
El aspecto del ingenio contrasta con el entorno rural donde ha sido instalado. A la entrada del Kibutz (comunidad o grupo en hebreo) se han colocado dieciséis platos cóncavos de espejos de diez metros cuadrados, los captadores solares. Son unos espejos que concentran la radiación solar y la dirigen hacia una especie de brazo metálico que se encarga de convertir la luz en electricidad. El modelo utilizado en el Kibutz Yavne también genera calor, que es capturado por un sistema de refrigeración con agua a través de cual se obtiene agua caliente para uso doméstico e industrial.
El director de Zenith Solar, Roy Segvev, ha afirmado que “estos sistemas utilizan tecnología espacial. Sus células fotovoltaicas son por lo menos dos veces más eficientes que los paneles estándar”. La información facilitada por la compañía destaca entre sus ventajas “una eficiencia del 75% (21% de energía eléctrica y 49 % de calor), que requiere poco espacio, que puede actualizarse según mejoren las células y el reducido coste del Kw/h”. Un solo dispositivo, asegura, puede producir 5 MW al año. El precio de una unidad para una vivienda es de unos 50.000 dólares, unos 37.500 euros.
La planta solar instalada en el Kibutz Yavne tiene capacidad para cubrir la cuarta parte de la demanda de electricidad y agua caliente de las 250 familias que viven en esa comuna agropecuaria. Anualmente se generarán 150 MW eléctricos y 350MW termales, lo que equivale a dejar de consumir 40.000 litros de combustible fósil al año.
El renacer de las plantas nucleares tiene su fundamento en el torio como combustible
la nueva corriente a favor de la puesta en marcha de plantas nucleares en Europa e incluso en Chile, donde existen bastantes promotores y adeptos tendría como fundamento principal el reemplazo del uranio, cuya disponibilidad en el planeta no se prolongaría más allá de 100 años por el torio, elemento que presenta incluso propiedades más eficientes que su antecesor.
En Neoteo encuentro un post que da cuenta de los avances que experimentan las investigaciones con esta nueva fuente de alimentación para plantas nucleares.
Su nombre, torio. Su número atómico, 90. Su símbolo, Th. Constituye uno de los elementos de la serie de los actínidos. Es radiactivo con una vida media de aproximadamente 1.4 x 1010años. Tiene un peso atómico de 232.038. La temperatura a la cual se funde el torio puro no se conoce con certeza; se cree que es cercana a 1750º C. Densidad de 11.7 g/ml. El metal masivo es de color plateado, pero pierde el brillo por una exposición prolongada a la atmósfera. La monacita, el mineral de torio más común y el más importante desde el punto de vista comercial, está ampliamente distribuida en la naturaleza. El óxido de torio se ha empleado también incorporado al tungsteno metálico, y sirve para producir filamentos para lámparas eléctricas. Se emplea en catalizadores para facilitar ciertas reacciones de química orgánica y tiene aplicaciones especiales como material cerámico de alta temperatura. El metal o sus óxidos se utilizan en algunas lámparas electrónicas, fotoceldas y electrodos especiales para soldadura. El torio tiene aplicaciones importantes como agente de aleación en algunas estructuras metálicas.
Esta podría ser la radiografía del material del futuro nuclear del mundo puesto que la humanidad necesita cada vez más energía y los combustibles fósiles, aparte de contribuir salvajemente al calentamiento global, tienen los días contados. Incluso el uranio, el elemento que se usa hoy día en las centrales nucleares de fisión atómica, no tardará mucho en desaparecer (calculan que 100 años).Además su extracción se halla enclavada en países con fuertes turbulencias geopolíticas. Por no hablar de la peligrosidad de los residuos que produce, motivo más que suficiente para aparcar la tecnología y centrarse en otras más productivas energéticamente y que a la vez generen menos residuos.
El desastre de Chernobyl paralizó las investigaciones con torio.
A pesar de que los científicos nucleares conocen el potencial del torio desde hace décadas – se empleó brevemente en la década de 1970 en el primer reactor comercial de Pennsylvania- pero nunca llegó a ser viable económicamente. El torio es un viejo conocido para los científicos. En los últimos 30 años, la utilización de este elemento como gasolina nuclear se ha experimentado en Alemania, India, Japón, Rusia, Reino Unido e, incluso, en EEUU. Pero el desastre de Chernobyl, en 1986, y los bajos precios del petróleo hicieron a muchos países abandonar la investigación. Sin embargo, el congreso de los EEU ha retomado la conquista energética nuclear en la persona del congresista Joe Sestak que presentó una proposición de ley para que la Secretaría de Energía estudie la posible utilización del torio como combustible nuclear en EEUU.
Estas son las ventajas del torio en resumen:
• Las reservas de torio cubrirían la demanda mundial de energía para miles de años.
• No provoca accidentes como el de Chernóbil. Mucho más seguro que el Uranio.
• Suele hallarse acompañado de otros minerales y elementos de interés comercial.
• Produce muchos menos residuos radiactivos que el Uranio. Casi la mitad.
• No sirve para diseñar armas nucleares, porque no genera plutonio.
• La energía contenida en un sólo kg. de torio equivale a 4.000 toneladas de carbón.
• Sirve para eliminar residuos radiactivos generados en las centrales nucleares.
• 40 veces mas energético que el uranio.
• Las principales reservas de torio se encuentran distribuidas en países menos conflictivos que las de petróleo. India, Australia, Noruega, Estados Unidos y Canadá son los países que albergan las mayores reservas de este elemento.
Energías renovables se integran a la construcción de nuevas edificaciones
La implementación de energías renovables en la construcción de nuevas edificaciones viene ganando adeptos en forma creciente.
En los países de mayor desarrollo ya se habla de la introducción de energía solar activa.
En Mundo Energía encuentro esta anotación que deseo compartir.
“El desarrollo y difusión de la energía solar activa en los países industrializados pasa por su integración en los edificios, desde los primeros pasos del diseño, es decir, por la construcción de edificios eficientes energéticamente”, ha asegurado Mª Rosario Heras Celemín, que dirige la Unidad de Investigación de la Eficiencia Energética de la Edificación del CIEMAT, durante una intervención en la Real Academia de Ingeniería.
“Existen múltiples posibilidades de ahorrar energía en los edificios, utilizando la energía solar como fuente energética. Además del ahorro de la energía convencional para dar confort en el interior de los edificios, con ello se consigue mejorar las condiciones de vida sin afectar negativamente al entorno natural”, según esta licenciada y doctora en Ciencias Físicas, experta en energía solar en la edificación y arquitectura bioclimática.
Se trata por un lado de utilizar la energía solar de forma pasiva a través de una arquitectura coherente energéticamente o arquitectura bioclimática, que tenga en cuenta las técnicas naturales de acondicionamiento y los componentes de la envolvente del edificio. Y por otro de utilizar sistemas de energía solar térmica y fotovoltaica, integrados en la edificación, para obtener agua caliente y electricidad.
Este tema se ha tratado en una jornada organizada por la Real Academia de Ingeniería para dar a conocer las posibilidades reales de reducir el consumo de energía y promover el desarrollo de energías limpias en tres sectores clave: generación de electricidad, transporte y edificación. El sector de la edificación se lleva un consumo de energía convencional alto (32% y 40% respectivamente), por lo que se deben desarrollar componentes y técnicas de ahorro energético utilizando la energía solar, que presenta un gran potencial de ahorro como se ha demostrado cuando se incorporan sistemas solares pasivos y activos.



