Polpaico mira verde
Se trata de una industria por esencia contaminante. La producción de cemento. De ahí que los esfuerzos de la compañía chilena Polpaico sean destacables y su política medioambiental debiera ser seguida por otras compañías de similar naturaleza. Y Chile Renovables destaca iniciativas de esta naturaleza.
Anotación de El Mercurio Especial.
Recuperar canteras y terrenos en la planta cementera Cerro Blanco, aumentar la utilización de combustibles alternativos y reducir y monitorear continuamente las emisiones, son algunas de las metas propuestas por el Grupo Polpaico para los próximos cinco años en materia medioambiental.
Estas iniciativas se enmarcan en el compromiso asumido por su principal accionista, la compañía suiza Holcim, con el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) o Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible. La relación comenzó el año 2000 junto a otras nueve empresas cementeras de importancia mundial, que solicitaron al Instituto Battelle Memorial un diagnóstico de la situación de la industria cementera en el mundo y las posibilidades de desarrollo sostenible en el sector, en 20 años. La iniciativa buscaba convertir a esta industria en un negocio que considerara al desarrollo sostenible como factor crítico de éxito.
Principales proyectos
Con el inicio del siglo XXI, el Grupo Polpaico redobló sus esfuerzos para mitigar sus impactos ambientales negativos. Además, firmó su participación en el Global Compact de la ONU, con la convicción de que ambas iniciativas apuntan a establecer bases sólidas para el futuro de la sociedad. Polpaico participa en las versiones locales de ambas iniciativas y fue uno de los gestores del capítulo chileno del WBCSD, que agrupa a diez empresas en torno al fomento del desarrollo sostenible.
Adicionalmente, suscribió un Acuerdo de Producción Limpia para mejorar los estándares nacionales en la industria cementera. Este compromiso permitió incorporar los lineamientos del WBCSD y de Holcim a la industria nacional, acordar criterios de evaluación para las empresas del rubro y aumentar su competitividad.
La gerenta de Asuntos Ambientales del Grupo Polpaico, Nicole Porcile, explicó que “fue en este contexto que publicamos nuestra Política Ambiental, que en conjunto con nuestro Código de Conducta sirven como guía para las decisiones de mejoramiento ambiental que, sólo entre 1997 y 2004, representaron inversiones por US$15 millones”.
Una de las principales iniciativas de la compañía es el Proyecto de Recuperación de Terrenos y Canteras en la Planta Cerro Blanco, que se inició en 2001 y que busca mitigar el impacto causado por la actividad industrial y minera en el sector después de más de 50 años de intervención. Para los primeros cinco años, se estimó recuperar más de 160 hectáreas de terreno y crear un vivero con una capacidad para 45.000 plantas, con las cuales ya se ha recobrado parte de los terrenos comprometidos.
Desde 2001 surgió el interés de Polpaico por el consumo de materias primas y combustibles alternativos en la Planta Cerro Blanco. Esto, en el marco de otro proyecto relevante, como es el de la eco-eficiencia, que es la utilización de la menor cantidad de recursos naturales para producir la misma cantidad de cemento conservando su calidad y características técnicas.
En 2005 la sustitución térmica en la planta superó el 5%, gracias al comienzo de las operaciones de Coactiva, una unidad de Polpaico enfocada a la prestación del servicio de gestión, acondicionamiento y co-procesamiento de residuos industriales para su incorporación en el proceso productivo de los hornos cementeros de Cerro Blanco.



