El negocio virtuoso que surge de las energías renovables
El desarrollo de las energías renovables no sólo contribuye a mejorar el medio ambiente y a consecuencia de ello la calidad de vida, sino que también puede transformarase en un excelente negocio. Y Chile cuenta con abundantes recursos energéticos.
En Emol encuentro un post que avala esta tesis.
“Numerosos estudios ya lo han comprobado y no es nada nuevo. El potencial energético que tiene Chile por la cantidad de radiación solar que recibe, es casi único.
Ese es uno de los puntos que más destaca el doctor español, Julián Blanco, experto en energía solar quien de visita en Chile recalcó la importancia de empezar a cambiar el sistema hacia las energías renovables no convencionales (ERNC), porque entre muchas otras cosas “es un negocio redondo”.
Y qué mejor ejemplo que las políticas desarrolladas en su país, España, que por ahora es uno de los líderes en uso de ERNC, y lo seguirá siendo, después de los abrumadores resultados de un informe que quería medir el impacto macroeconómico de la inversión de casi 1.000 millones de euros en energía eólica.
El informe, elaborado por la consultora Deloitte, concluyó que se había generado una actividad industrial directa en el sector de alrededor de 3.500 millones de euros, de los cuales 2.500 eran en exportación. También se crearon más de 37 mil empleos en el sector, y se evitó comprar 1.000 millones de euros. “Cuando lo pones en la balanza, habías generado un tejido industrial que era cerca del 0.4% del PIB en España. Por eso, el país dijo que si ya tenemos 20 mil megavatios instalados de energía eólica, quiero tener 40 mil de aquí a 10 años” y el plan dobló sus objetivos en vista de los resultados, explica Blanco.
Creencias erróneas
Por eso, para este experto es complejo entender por qué en Chile aún no se ha invertido si el país cuenta con un potencial inigualable. “Lo que ha demostrado este informe es que es un negocio totalmente redondo, es absurdo no hacerlo”.
Blanco explica que muchos se cierran a la posibilidad por una serie de creencias erróneas. “No sé muy bien la explicación de por qué no se usa. Pero una de las razones puede ser la creencia de que la energía solar y en general las energías renovables son caras, poco eficaces, algo que esta bien pero que son para alguien que prefiere gastarse el dinero en otra cosa que no sea mejor. Y eso es totalmente erróneo”, dice con seguridad, avalado por las cifras.
Y si bien es cierto que requieren de una gran superficie para instalarlas, Blanco explica con un ejemplo. “Con la tecnología actual, qué superficie haría falta para generar el consumo eléctrico total en Chile con energía solar. Calculé que sería cerca de 300 kilómetros cuadrados. ¿Cuál es la superficie del desierto de Atacama? 384.000 kms/2. Nos da idea del potencial que estamos hablando. Una ínfima parte de la superficie podría satisfacer la necesidad energética del país”.
Un argumento del gobierno es que las tecnologías todavía no están muy consolidadas. “Sí, es cierto”, dice Blanco, pero agrega que son sólo algunas, como la mareomotriz, por ejemplo, que busca energía en la fuerza de las olas y mareas. Pero las tecnologías para la energía eólica están consolidadas, y las para la energía solar, muy avanzadas.



