Indices de CO2, alerta roja
En Madrimads , por Carmen Pérez
Un estudio sugiere que los niveles de CO2 atmosféricos se encuentran en “zona peligrosa”. El objetivo es la reducción por debajo de las 350 ppm.
Un grupo de diez científicos de los Estados Unidos, el Reino Unido y Francia ha realizado un análisis, utilizando datos paleoclimáticos, para mostrar cómo la Tierra ha respondido a los últimos cambios de CO2. Con este estudio han concluido que la media mundial actual en cuanto a la concentración atmosférica de CO2 (385 ppm e incrementándose 2 ppm por año), está en la “zona peligrosa” en términos de cambio climático a largo plazo.
En una publicación en la revista Open Atmospheric Science Journal, los autores proponen una reducción del CO2, argumentando que dicha reducción es viable, mediante la reducción gradual del uso del carbón en el año 2030. El Dr. James Hansen es el autor principal de este estudio.

Figura1.- Emisiones de CO2 con eliminación del carbón en el año 2030

Figura 2.- Resultado de CO2 atmosférico
Los autores abogan por un objetivo inicial de concentración de 350 ppm, señalando que dicho nivel puede ser más bajo una vez que los estudios y análisis hayan sido realizados.
La mayoría de los otros estudios en curso se han asentado en una concentración de 450 ppm los cuales podrían prevenir los peores efectos del cambio climático.
Según el Dr. Hansen: Nuestro análisis actual sugiere que la humanidad debe aspirar a un nivel aún menor de gases de efecto invernadero. Los datos paleoclimáticos indican que los lentos procesos de retroalimentación climática no se incluyen en la mayoría de los modelos climáticos, tales como el deshielo, la migración de la vegetación y la liberación de los gases del suelo, la tundra o de los sedimentos oceánicos.
Según estos autores, una gran fracción de las emisiones de CO2 generado a partir de combustibles fósiles, permanece en la atmósfera durante mucho tiempo (el 25% permanece suspendido en el aire durante varios siglos), por lo que una reducción de la utilización de los combustibles fósiles no reduciría de forma apreciable para los humanos el efecto del cambio climático a largo plazo.
Estos autores sostienen que la única manera realista de reducir drásticamente las emisiones de CO2 es eliminando el uso del carbón. Pero incluso con esto, el CO2 se mantendría por encima de 350 ppm durante más de dos siglos.



