En 2010 avión impulsado por energía solar surcará los aires
Como un moderno Icaro al cual no se le quemarán las alas, el primer avión impilsado por energía solar, ya surcará los aires.
El primer avión tripulado e impulsado sólo con energía solar dará la vuelta al mundo en 2010 tras superar la dificultad técnica de volar de noche que hizo fracasar al proyecto Helios de la Nasa en 2001. El prototipo, dirigido por un aventurero suizo, está cubierto de celdas fotovoltaicas y necesita pesadas pilas que almacenen la energía para que continúe volando durante las horas de la noche. Dos motores en la cola ayudarán al despegue sin asistencia y cargarán las pilas. El proyecto pretende demostrar que el desarrollo sostenible no está reñido con el progreso. Por Yaiza Martínez.
Anotación desde Tendencias 21.

El Sol es una fuente de energía infinita y será la que sirva de combustible a una nueva generación de aviones gracias a la perspicacia y tenacidad de un aventurero suizo llamado Bertrand Piccard.
Se trata del proyecto Solar Impulse, por el que se está construyendo un avión destinado a dar la vuelta al mundo alimentado solo con energía solar. Este viaje lo harían Piccard y su colega Brian Jones. Ambos aventureros dieron la primera vuelta al mundo en globo sin escalas en 1999.
Los creadores y alentadores del proyecto piensan que el futuro de nuestro planeta depende del desarrollo de nuevas tecnologías más que de la reducción de nuestra movilidad o de nuestra calidad de vida. De esta forma, el Solar Impulse pretende ayudar al progreso, aunque de una forma no agresiva con el medio ambiente.
Energías alternativas eficientes
La Agencia Espacial Europea (ESA) ha puesto a disposición del Solar Impulse las tecnologías espaciales disponibles en Europa a través del Technology Transfer Programme. El Swiss Federal Institute of Technology, en Lausana, es el asesor científico oficial del proyecto.
La intención del Solar Impulse es la de promover el uso de energías alternativas en la aviación, en este caso la solar, infinita y limpia en comparación con los contaminantes y finitos combustibles fósiles que se utilizan en la actualidad.
Aunque el diseño del avión nunca podría llevar a muchos pasajeros, el Solar Impulse pretende sobre todo despertar el interés público por aquellas tecnologías capaces de hacer sostenible el desarrollo.



