Desiertos de Atacama y Sahara, opciones de largo aliento para la energía
“Tenemos el desierto de Atacama, que es uno de los lugares que tiene la mayor radiación de todo el mundo, y resulta que no estamos haciendo nada”, acusa Marcela Angulo, gerente de medio ambiente de la Fundación Chile.
Fue la conclusión a la que llegaron en la institución después de analizar la evolución de la energía solar en el mundo y notar los beneficios que estaba brindando en Estados Unidos, Japón, Australia, Alemania, España y la India, los principales interesados en desarrollarla. “En los últimos dos años la energía solar es la que ha tenido el mayor y más vertiginoso desarrollo tecnológico, donde se han invertido billones de dólares en innovación, investigación y desarrollo y es la energía que ha tenido la curva más rápida de disminución de costos y mejoramiento tecnológico”, agrega la ingeniera civil.
De ahí que concretar un proyecto sobre energía solar se hizo una necesidad urgente y surgió la idea de instalar la Plataforma Solar de Atacama, una iniciativa que en el plazo de diez años promete insertar a Chile entre los países que discuten sobre esta energía. “Como tendencia, la energía solar va a ser probablemente de las renovables, la que compita más seriamente con los combustibles fósiles en el muy corto plazo. Estamos hablando de aquí a unos cinco años”, señala Angulo, visión que comparte el presidente de la comisión de energía del Colegio de Ingenieros, Cristián Hermansen, que asegura que “en un lapso de dos o tres años se producirá el cambio tecnológico que permitirá una fuerte baja en los costos de producción”.
La energía solar proviene directamente de la radiación del sol y ha sido utilizada por siglos de manera artesanal como fuente de iluminación y calor. Pero la crisis energética gatillada por el aumento en el precio de los combustibles fósiles y la preocupación por las emisiones de CO2 a la atmósfera le ha dado un nuevo auge y hoy las grandes potencias económicas dan muestras de tenerla entre sus prioridades, subvencionando su producción.
A largo plazo
En Chile los proyectos orientados a la producción de energía solar están, en su mayoría, en la fase de idea. La Plataforma Solar de Atacama, impulsada por la Fundación Chile, el Gobierno Regional de Atacama, División El Salvador de Codelco, Corfo y la Seremi de Minería, es una iniciativa que si bien comenzó a gestarse hace cerca de un año y medio, sólo en junio comenzó a tomar forma, con la reunión de recursos humanos y materiales. “Queremos que en diez años estemos absolutamente posicionados como uno de los polos de desarrollo importante y para llegar a eso tenemos que comenzar desde ya a hacer cosas”, señala Angulo.
El proyecto inicial consta de tres etapas. La primera -comenzó en junio de este año- orientada a generar las capacidades humanas, ocupará los tres primeros años y busca crear una masa crítica de instituciones, profesionales e infraestructura tecnológica trabajando en torno al tema, “que nos permita hacer cosas un poquito más sofisticadas. Pretendemos tener un grupo de gente instalada en la región con infraestructura tecnológica montada, empezar a hacer pruebas, prototipos, alternativas tecnológicas más avanzadas, probadas y eficientes”, explica la ingeniera.
En la segunda etapa, entre el cuarto y octavo año, pretenden generar electricidad con energía solar en aquellos casos en que sea competitiva frente a las alternativas, “no vamos a forzar la cosas porque no hay subsidios, por lo menos hoy no y tampoco incentivos más allá de los que están en la ley de energías renovables, que parte de las energías que compran las distribuidoras provenga de fuentes renovables. Pero creemos que hay posibilidades de que se vayan formando plantas pequeñitas, también a escalas demostrativas, en aquellos casos en que sea competitiva, no queremos hacer algo que después vaya a quedar botado porque nadie lo quiere operar”, enfatiza Angulo.
Los dos últimos años, correspondientes a la tercera parte del proyecto, se centrarán en atraer la inversión a la zona, reimpulsando, a la vez, la actividad económica de la provincia de Chañaral tras el cierre de la división El Salvador. “No es sólo producir energía, sino equipamiento, paneles solares, partes y piezas que se puedan usar en Chile y también empresas que puedan exportar desde aquí hacia el mundo, aprovechando la red de tratados de libre comercio. La idea es que al final de los diez años tengamos lo que se llama un cluster de energías renovables, donde estén empresas de toda la cadena de valor instaladas en la zona, produciendo, dando servicios, instalando, exportando tecnologías, formándose capital humano especializado, con programas de formación, etcétera”, dice la experta de Fundación Chile. De hacerse patente la idea, con los niveles de eficiencia que tiene la energía solar en la actualidad “si uno tomara el 1% de la superficie de la Región de Atacama, que son 7.500 hectáreas, podría generarse electricidad del orden de los 3.000 MW, o sea más que Hidroaysén”, compara Angulo.
La mayor generadora de electricidad del país, Endesa, también anunció que a su ya positiva inserción en otras energías renovables, como la hidráulica y la eólica, incorporarán la energía solar.
Alrededor de 40 millones de dólares es lo que la generadora espera invertir en la implementación de una planta solar en el norte chileno, que aunque todavía no comienzan sus análisis, ya consideran las dos primeras regiones como lugar de emplazamiento. El proyecto debería comenzar hacia el año 2010 y pretende instalar a la compañía como una de las líderes en energías renovables.
EUROPA Y EL SAHARA
“Se requiere tan sólo de la captura del 0,3% de la luz que cae sobre el Sahara y los desiertos de Oriente Medio para satisfacer las necesidades de energía de toda Europa”, dice Arnulf Jaeger-Walden del Instituto para la Energía de la Comisión Europea, durante su participación en el Euroscience Open Forum 2008 (ESOF) de Barcelona.
Como parte de un plan que busca compartir los recursos de energía renovables de Europa a través del continente, los científicos piden la creación de una serie de enormes granjas solares para producir electricidad, ya sea por células fotovoltaicas o concentrando el calor del sol para hervir el agua y hacer encender las turbinas.
A través de una nueva superrejilla que transmita la electricidad a lo largo de cables de alto voltaje y corriente continua, países como Reino Unido y Dinamarca podrían incluso exportar energía eólica cuando exista suministro de sobra, así como importar energía de otras fuentes “verdes” como las de poder geotérmico en Islandia.
La propuesta de esta rejilla, que cuenta con el apoyo político de Nicolas Sarkozy y Gordon Brown, responde a los críticos que afirman que la energía renovable nunca será económica debido a lo impredecible que es el clima. Sus partidarios argumentan que incluso si el viento no sopla lo suficiente en el Mar del Norte, soplará en otra parte de Europa, o el sol brillará en cualquiera de las granjas solares.
Los científicos argumentan que construir estas zonas en el Sahara sería particularmente eficaz porque la luz del sol en este área es mucho más intensa: los paneles solares fotovoltaicos (PV) en el norte de África podrían generar hasta tres veces la electricidad comparada con la que producirían estos paneles en Europa del norte.
Algunas cifras claves :
30% de la energía del mundo se usa para mover o producir agua.
4.336 kcal/metro{+2} al día es la radiación solar en Atacama.
3.000 megawatts se producirían usando el 1% de la superficie de la III Región.
690 megawatts es la potencia de Ralco.
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