Energía limpia, por el profesor José Del Valle-Inclán.


La energía del aire en movimiento se utiliza con fines prácticos desde tiempos remotos y su empleo como energía eólica es uno de los métodos de aprovechamiento de energías renovables más antiguos. En la actualidad ya estamos en la era de su aprovechamiento comercial como productor de energía eléctrica. La energía del viento es gratuita, pero, a diferencia de la hidráulica, es aparentemente inagotable. Por otra parte, la energía del viento es intermitente, y, por tanto, no siempre puede disponerse de ella en un momento determinado. En Biodisol.

Es obvio que podrían elegirse muchos lugares para instalar una planta generadora de energía. Dicha elección debe basarse en un estudio estadístico del viento en las diversas localidades, realizado a partir de un conjunto de observaciones tan completo como sea posible reunir. Evidentemente, la información requerida se refiere a la dirección y a la velocidad del viento. Además, la duración del viento es de primordial importancia. Como ejemplo extremo, un lugar con vientos de gran velocidad durante tres meses y calma absoluta durante el resto del año no serviría, evidentemente, para la producción regular de energía.

La eólica se abarata

El coste de la electricidad de los sistemas eólicos a escala de red de servicios ha disminuido en más de un 80% en los últimos 20 años. En el año 1980, cuando fue instalado el primer aerogenerador a escala de servicio de red, el coste de la electricidad generada por el viento fue de 30 centavos por kilovatio-hora. Ahora, el estado del arte de las plantas de energía de viento están generando electricidad a un coste tan bajo como 4 céntimos de euro por kWh, un precio que es competitivo con muchas de las tecnologías de energía convencionales. Los costes estan continuamente disminuyendo más y mayores plantas se están construyendo introduciéndose una tecnología más avanzada.

Las ventajas

Además del coste actual, la energía eólica ofrece otros beneficios económicos los cuales lo hacen siempre más competitivo a largo plazo. Entre ellos se encuentran el aumento de la diversidad de combustible que provoca una menor dependencia de combustibles fósiles. Hay que recordar que éstos están con frecuencia sujetos a rápidas fluctuaciones de precio y a problemas de suministro.

Otra de las ventajas que hacen preferible a la energía eólica es la importante reducción del impacto ambiental por unidad de energía producida, comparado con las plantas convencionales de energía. Los costes ambientales están favoreciendo un factor de incremento importante en las decisiones de la planificación de los recursos. A esto hay que sumar que la eólica genera más trabajo por unidad de energía producida que otras formas de energía. Además, rentabiliza a largo plazo las fincas y granjas que poseen las tierras en las cuales los parques eólicos son construidos.